domingo, junio 15, 2008

¿Por qué no estoy en face book?

No estoy en facebook básicamente porque no me quiero encontrar con el pasado, porque ya me he esforzado lo suficiente para dejar esa carga tan pesada, tan molesta de mi historia.

Pero ahí siguen acosándome: cada día me llega una invitación a sónico, a hi5, a tumadre.com y a facebook: Amigos, compañeros, estudiantes: no me envíen mas invitaciones, no quiero estar en facebook, tengo suficiente con este blog, si quieren saber algo de mí, aquí me encuentran, con foticos y todo.

Por favor entiéndanme, apenas ponga mi nombre ahí, aparecerá toda esa gente del colegio donde estudié, llegarán con sus preguntas ¿qué te hiciste?, ¿qué estudiaste?, ¿qué hay de...?...

No que jartera. Llevo mas de diez años escapándome de ellos y no he podido, la gente de ese colegio es un virus, se multiplican y han invadido todos los rincones dle país, a todo los lugares donde viajo, me topo con un exalumno y lo peor de todo es que son corrosivos ¡Mas que yo!, ¡Calcúlen su grado de peligrosidad!.

En diciembre de 2006 querían reunirse para celebrar los diez años de la promoción y tuvieron el descaro de invitarme, yo respetuosamente les dije que no iría a verlos con sus barrigas abultadas, pareciendo todos unos señores, que no iría a ver a esa pelada que tanto me gustaba, pero ahora casada, por ahí con dos hijos de un traqueto, que yo opino como Juan Gossaín "Los amigos de la infancia se quedan niños en el recuerdo, yo no vuelvo a San Antonio de los vientos a verlos todos viejos y canosos, yo no vuelvo para ver como envejecen mis recurdos, los amigos de la infancia siguen siendo niños en el recuerdo" o algo así le escuché decir un día.

Yo no he podido liberarme de ellos, si van a Bogotá pasen a Unicentro, Hacienda Santa Bárbara y especialmente a Plaza de las Américas y encontrarán por lo menos diez exalumnos de allá, a cualquier hora del día, cualquier día de la semana... lo que habla muy mal del exceso de tiempo de esa gente.

¿Acaso los odio? ¡En absoluto!, los compadezco, porque aguantarme a mí en clase debe ser muy difícil, si eso dicen mis estudiantes ¿Cómo sería yo de estudiante?... y por eso me odian. Yo no los odio, porque el corazón no me da para tanto, no nací para el odio, solo para el amor, pero a ellos no los amo.

No quiero imaginarme con ellos en un grupo de facebook, poniéndome jueguitos, haciendo encuestas, contándome exactamente las cosas que no quiero saber: lo que hacen cada día, lo que opinan sobre temas que no me interesan, las fotos que no quiero ver, en fin, quitándome tiempo para cosas mas importantes como dormir, o dormir, o por ejemplo dormir.

Si la blogósfera envicia y es absorbente, el facebook debe ser como un cáncer para el tiempo y la productividad, he visto gente que le quita dos horas diarias a su trabajo y alarga una hora la estadía en la oficina solo para ver las fotos de sus amigos.

Y yo lo hago igual o peor en este blog, por supuesto, pero yo tengo la pretensión de arrtista, de escritor, de fotógrafo, de videomaker, de humorista y me creo un productor de contenidos para una pequña (minúscula audiencia), ¡Eso es otra cosa!, la blogósfera es egolatría pura: alguien viene a mi templo y tiene la grandeza de visitarme humildemente, en cambio el tal facebook es una red de gente, células de grupos, de gente que se encuentra y se co-munican, se re-encuentran y peor que en el mesenger, cotorrean, chismosean y en el peor de los casos, organizan marchas y reemplazan eso que llaman la opinión pública, polarizando mas los discursos del país.

Me asusta la gente que tiene tanto tiempo para compartir , aunque me encanta hablar largas horas con mis amigos, así nos digamos lo mismo de siempre y pongamos los mismos ejemplos de hace cinco años y recordemos las mismas anécdotas de hace ocho años; la conversación es sobre temas, sobre opiniones, no tiene nada que ver con el chismorreo sobre lo que haces hoy, no haces mañana, vas a ir, cómo te fué, te compraste, preferís esto que lo otro... simplemente no me le mido.

La gente que tiene tanto tiempo para esas cosas, para second life, para el mundo virtual, me recuerda al personaje del gordo de las historietas del Los Simpsons, bastante desagradable, ¡Que horror!.

Si bien sigo estando de acuerdo conmigo mismo, mientras escribía esto, me llegó una invitación a facebook de cierta china, de cierta edad, de cierto rostro hermoso, que si en realidad tiene las 22 fotos pues bien valdría la pena crear el perfil para verlas...

Es necesario sacrificarse para estudiar el nuevo comportamiento de las redes sociales virales, digo virtuales. Hay que sacrificarse, ¿No?.
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