lunes, julio 27, 2015

NOTAS SOBRE LA SOCIALIZACION DE PROYECTOS Materia: Taller integrado II

NOTAS SOBRE LA SOCIALIZACION DE PROYECTOS
Universidad de Antioquia
Licenciatura en educación Artes Plástica

Materia: Taller integrado II
julio 27 de 2015
Por:  Felipe Chávez G.

Profesores,  compañeros:

Nuevamente les comparto algunas de mis percepciones en este ejercicio de exposición de los proyectos.

Permítanme llenarme de síndrome  adánico, aquella enfermedad de creer que la historia empieza con uno, para compartirles la sensación de que como grupo estamos inaugurando un nuevo periodo en la historia cultural de Villavicencio y la región. 

Posiblemente algunos tuvimos la sensación de que nuestro proyecto era apenas un borrador, una pequeña maqueta,  que el impacto social de cada intervención era muy limitado.  Pero viendo todas las exposiciones,  considero que las intervenciones en conjunto causaron un gran impacto en la región.  Pero no impacto en el sentido del espectáculo  cultural,  sino un impacto en el sentido de lo que Marco Casasgrande  y Jaime Lerner llaman acupuntura urbana,  una teoría social del ecologismo urbano que promueve las pequeñas iniciativas culturales diseminadas por la ciudad  para que irradien pequeños flujos simbólicos y sociales,  como nodos de la acupuntura tradicional china, que se convierten en nodos sociales que tienen la capacidad de sanar y revitalizar la ciudad como organismo vivo.


Creo que no es arriesgado afirmar que como grupo de estudiantes de la Licenciatura en Artes Plásticas de la UdeA estamos revitalizando las prácticas culturales de la ciudad,  a pequeña escala,  pero con interesantes reflexiones sobre la ciudad,  sus territorios y construcciones simbólicas;  lo que además de un privilegio,  nos entrega una gran responsabilidad social con la ciudad y con el departamento.

Me parece evidente la evolución de la mayoría de trabajos en su relación con el entorno humano, social y urbano, aunque también son evidentes las carencias de la formalización artística y registro,  es como si las ideas y los lugares fueran muy interesantes pero las formalizaciones y las exposiciones aún están en borrador, como tener el trabajo adelantado pero aún no cristalizado,  lo que nos da un material adelantado para proyectos futuros de investigación y creación. 

Me surge la siguiente pregunta: ¿Si cada uno de nosotros aportó una hoja de vida con una larga trayectoria artística y pedagógica,  por qué como grupos de artistas no hemos consolidado trabajos artísticos como tal?,  al respecto quiero arriesgarme a plantear tres hipótesis:

1.  Los proyectos expuestos evidencian la trayectoria en lenguajes tradicionales de las artes plásticas,  especialmente pintura y escultura.

2.  Las estrategias de arte contemporáneo como desmaterialización de la obra,  obras en acción y arte relacional,  parecen ser discursos muy nuevos dentro del grupo.

3. La etnografía,  la documentación,  el arte procesual y demás métodos utilizados en la clase demuestran el interés de la UdeA de promover la reflexión sobre los lenguajes artísticos contemporáneos.  Creo que así se plantea un reto: este programa de profesionalización no se limita a la validación de las trayectorias individuales sino que propone la apertura de caminos hacia las estrategias del arte contemporáneo.

Lo que intento argumentar con estas hipótesis es que esas capacidades individuales en los lenguajes canónicos del arte no debería ser una limitante para abordar procesos más contemporáneos,  por el contrario,  deberían potenciarlos.  Es decir,  las experiencias individuales en pintura y escultura deberían verse reflejadas en propuestas plásticas y de investigación más contundentes,  más arriesgadas si se quiere.  Es una llamado a no conformarnos con lo que ya sabemos hacer sino a asumir el reto de investigar y crear con nuevas metodologías,  con nuevos soportes.     

Mi opinión personal sobre esta experiencia es que en general los proyectos se ven tímidos  tanto en sus estrategias de intervención como en los soportes de materialización,  esa timidez puede ser desconocimiento sobre las estrategias de intervención  o en algunos casos falta de equipo o inversión de trabajo. 

Elaborar trabajos en grupo tiene muchas dificultades logísticas de tiempo y desplazamiento,  pero creo que los ejercicios demuestran que los trabajos en grupo suman fortalezas y multiplican posibilidades.

Respecto a las exposiciones se percibe falta de edición de la documentación,  cada proyecto tiene grandes archivos pero la socialización debería ser un resumen que dé cuenta del proceso.  La selección de las fotos,  la edición de los videos y la selección de las anécdotas debería tener la capacidad de rescatar lo sustancial.  No sobra decir que como artistas deberíamos estar en capacidad de crear narrativas orales,  textuales,   visuales, sensoriales que comuniquen el discurso.

En el fondo se trata de hacer un llamado de atención a exigirnos más en la calidad de los trabajos y las socializaciones.   Si bien la ejecución de las intervenciones implica inversión de tiempo,  dinero y esfuerzo,  la socialización debería ser un momento expositivo asumido con mayor rigor profesional,  quiero insistir en el comentario que hice hace algún tiempo respecto a que como estudiantes debemos darle el nivel de exigencia que implica estudiar una licenciatura en una de las mejores universidades del país.

Respecto a las temáticas y maneras de abordarlas veo tres tipos de trabajos:
Unos trabajos muy literales,  muy obvios en su aproximación,  que aún están en la descripción de recolección de información pero no demuestran un abordaje propiamente artístico.  Son trabajos que podrían ser muy efectivos como herramienta documental, pedagógica,  de difusión cultural  y turística.

Otro grupo de trabajos que siguen en esa tensión de la manida posición de enunciación de la "pérdida de valores culturales" versus la resignificación de la historia y el espacio urbano.  Se percibe menos lamento por la "pérdida de lo pasado" y más interés por el futuro de los espacios, entonces allí aparecen más espacios para la creación y para hacer aportes a la ciudad.

Y otros trabajos que dan un paso cualitativo hacia el plano artístico e incluso poético,  los cadáveres en un parque irrumpiendo la cotidianidad de la ciudad o una pintura hecha con sangre y boñiga dentro de un prostíbulo son ejemplo que me llenan de optimismo  frente a este programa de profesionalización.  Aunque puedan parecer gestos algo tímidos veo allí una potencialidad para la creación que es una palabra que apenas hemos enunciado en este lugar,  entonces,  compañeros:  ¡A investigar y a crear!.

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