miércoles, junio 10, 2009

Cafeta Cuba está en mi santoral al lado de Orishas y Silvio Rodríguez. Cafeta representa toda una época. El sonido de los noventa. La apertura de la fusión, la reivindicación de lo popular entre el rock y el pop. Los recuerdo hace quince años diciendo que sus patillas largas podrían ser las de Vicente Fernández o las de elvis Presley.

Para mí nunca fue exagerado afirmar que el disco RE era el Sargento pimienta del rock latinoamericano. RE es el punto de quiebre para el surgimiento de algo impensable: un sonido latinoamericano con los matices de cada pais. Existe un antes y un después de Cafeta cuba en la música latinoamericana.

La postura estética, la honestidad, la exploración y especialmente la identidad experimental que puede vender millones sin ser un chicle hacen de los tacubos un punto de partida y un punto de llegada en mis influencias estéticas personales.

Sería muy larga una lista de canciones, videos y propuestas estéticas con las que abrieron caminos para la música y el arte continental. Hoy me quedo con una de sus recientes composiciones, que coincidencialmente resume muy poéticamente muchas sensaciones que tengo en este inicio de la treintañéz.

LETRA:
De pronto ya no se que pasa en mi,
de pronto ya no se quien soy,
de pronto ya no reconozco nada de lo que un día fui.

Hoy me pregunto que cambio dentro de mi,
hoy me pregunto a donde voy,
tal vez no existen las respuestas para lo que intento resolver,

Esta vez vengo buscando el corazón,
Esta vez lo intentare otra ves,
Esta vez ni mas yo tratare de hacerlo bien,
si la vida me regala otra oportunidad.

De pronto ya no se que pasa en mi,
De pronto ya no se quien soy,
Tal vez no existen las respuestas para lo que intento resolver,

Esta vez no quiero otra ilusión,
Esta vez lo intentare otra ves,
Esta vez ni más yo tratare de hacerte bien,
si la vida me regala otra oportunidad.
Publicar un comentario