miércoles, diciembre 30, 2009

Introducción a la administración educativa

INTRODUCCIÓN A LA ADMINISTRACIÓN EDUCATIVA

Palabras clave: administración educativa, educación, democracia, desigualdad social, proceso administrativo, ideal social de la educación.


“Yo Galileo Galilei, maestro de matemáticas y de física en Florencia, abjuro solemnemente todo lo que h enseñado, que el sol es el centro del mundo y esta inmóvil en su lugar y que la tierra no es su centro y no se halla inmóvil. Abjuro, abomino y maldigo con honrado corazón y con fe no fingida todos esos errores y herejías, así como también todo otro error u opinión que se oponga a la santa Madre Iglesia”
(De la obra teatral “Galileo Galilei” de Bertold Bretch)


El célebre texto de Galileo Galilei arrepintiéndose de sus enseñanzas sobre la teoría heliocéntrica, nos acerca a un problema determinante en las concepciones educativas que desarrollaremos: la posición del maestro frente a las ideologías imperantes.

La escuela es una institución contingente, puede existir o no. Algunas sociedades (a las que injustamente se les tilda de primitivas) no tienen a la escuela como transmisora de los conocimientos, pues los niños aprenden de sus padres y abuelos las destrezas y conocimientos básicos para sobrevivir.

La cultura occidental logró insertar la escuela en la estructura social como una institución fundamental para la transmisión de conocimientos, pero mas que conocimientos, la escuela transmite es un ideal de sociedad. Una sociedad dictatorial legitima el poder desde la escuela y de la misma forma una sociedad democrática se crea desde la escuela.

Pero es bien sabido que tanto las políticas educativas, como la administración de los centros educativos, en la práctica tienden a distanciarse de la democracia; aunque en el papel, los proyectos educativos institucionales promulguen el desarrollo democrático del país.

Pero veamos algunas situaciones que puedan sustentar semejante generalización: la escuela no transmite un modelo de sociedad democrático:

Kelly y Nihlen presentan un estudio de las escuelas norteamericanas donde concluyen que la industrialización permeó la escuela, poniéndola a su servicio, “Los teóricos de la reproducción aseguran que las escuelas refuerzan la división del trabajo en la sociedad manteniendo las desigualdades de clase, raza y sexo.”
[1]

El estudio demuestra que existe un currículo formal escrito, explícito y el currículo informal u oculto que es el que en realidad se ejecuta en los procesos educativos. Por ejemplo un PEI puede hablar de “formar seres humanos integrales” pero en la práctica solo los prepara para responder pruebas estandarizadas. Una escuela puede hablar de “ciudadanía democrática cultural”, pero en la práctica desescolariza a la estudiante que queda en embarazo y no le permite convivir con otros estudiantes. De esta forma la escuela se presenta como una institución llena de contradicciones entre el deber ser y el ser.

En el contexto actual de crisis económica mundial y de la entronización del capitalismo aparentemente como único modelo social, la escuela parece responder solamente a las necesidades de mano de obra para la producción, es decir que la industrialización cambió conceptos en la sociedad como en la educación, en primer lugar porque “La industrialización significa la separación del trabajo del hogar y que la producción para el excedente se diferencia de la producción para el valor de uso”
[2], es decir que en la sociedad feudal la producción agrícola o artesanal se hacía en el mismo hogar; así el hogar convertido en taller era el espacio de aprendizaje. Pero la industrialización exige la separación del hogar del lugar de trabajo y así la movilidad social cambió.

Ya en el siglo XIX, se empieza a asociar la escuela con un proveedor de mano de obra la para industria, entonces la escuela empieza a ser administrada como tal, como una empresa que debe ser medida por principios de productividad y eficiencia. De esta manera, los discursos de la administración industrial permean la escuela y la transforman.

No es raro encontrar aún escuelas con disposiciones físicas y de horarios de la época industrial, con separaciones por celda, por niveles a órdenes de un capataz, con fuentes de verificación de calidad al final del proceso, como en una línea de producción en serie.

La mayoría de teorías administrativas definen el proceso administrativo en sus pasos fundamentales: planeación, organización, dirección y control. Entonces la administración educativa es la manera como se disponen los recursos financieros, humanos, de tiempo, infraestructura y obviamente los didácticos para lograr los objetivos de la institución educativa.

Así las cosas, los esquemas administrativos escolares deben superar la tensión entre sus ideales antropológicos y la eficiente utilización de sus recursos materiales. En esa tensión se definen los procesos de administración que caracterizan a cada institución educativa.

Entre los procesos administrativos escolares podemos identificar:

Administración de personal
Administración de recursos físicos
Administración de procesos académicos
Administración del tiempo

La administración de personal suele ser el determinante del éxito de cualquier empresa y especialmente de las empresas educativas, pues es el capital humano el que ejecuta todo el proceso educativo y garantiza la calidad del servicio.

La administración de recursos físicos en un centro educativo, responde por la adquisición y mantenimiento de los recursos necesarios para el proceso educativo: instalaciones, tecnología, mantenimiento, material fungible, etc.

La administración de procesos académicos suele estar representada en el cargo de coordinación académica donde se lideran los procesos de planeación de contenidos y evaluación de aprendizajes.

La variable de administración del tiempo, se ve reflejada en la planeación de horarios para cada uno de los miembros de la comunidad educativa y demuestra la concepción misma del centro educativo. Por ejemplo un horario estático durante todo el año o un horario flexible que rota mensualmente definen dos tipos de instituciones educativas casi antagónicas.

Así las cosas, la planeación, organización, dirección y control del proceso administrativo, requiere de un gran compromiso de liderazgo de todos los agentes humanos del proceso educativo, pues sin comunicación efectiva entre las instancias de la comunidad educativa, sería imposible hacer un proceso educativo de calidad.

Lo que he intentado plantear es que una práctica docente de calidad no se limita a un docente en un aula con un tablero y unos estudiantes; sino que depende del buen diseño de procesos administrativos que involucran a toda la comunidad educativa y que reflejan el modelo de sociedad que pretenden educar.

[1] Gail P. Kelly y Ann S. Nihlen, en: Sociología de la educación. Barcelona: Ed. Ariel, 1999. Pag. 203

[2] Op. Cit. Pag 205
Fotografías de algunos proyectos que he realizado con los estudiantes del Colegio Blingüe Espíritu Santo.
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