sábado, diciembre 11, 2010

La Pasión de Gabriel


Título: La pasión de Gabriel
Guión de: Diego Vázquez - Luis Alberto Restrepo
Dirigido por: Luis Alberto Restrepowww.lapasiondegabriel.com
¿Cuándo la ví?: Abril de 2010

Gabriel es un sacerdote de 33 años, párroco de la vereda Cielo Nuevo, bonachón
bailador y hasta bebedor. Un líder social impulsivo y sensible que en su afán por lograr un mundo más justo se enfrenta con la junta de acción comunal, el alcalde, los militares y la guerrilla.

Lidera la reconstrucción del puente que facilitará el transporte de productos hacia el municipio, pero la guerrilla considera que esa sería una entrada fácil para el ejército. El ejército detiene a unos jóvenes por simple sospecha de ser guerrilleros y el sacerdote lleva gente y medios de comunicación para denunciar el abuso. También envía a los jóvenes al seminario como una forma de sacarlos de la guerra. En suma, Gabriel es una rara especie de héroe que se enfrenta solo contra el mundo para acabar con la injusticia.


Pero en medio de tanta “bondad”, Gabriel es un ser humano que “se enamora” y se acuesta con una muchacha de la vereda y ahí es donde empiezan a aparecer las fisuras de la historia, pues parece que el “incumplimiento del voto de castidad” fuera una estrategia amarillista para configurarle un conflicto artificioso al personaje.

No se trata de negar que algunos curas tengan “noviecita” o que tengan sexo, pero en el contexto de la película el sexo del sacerdote es más un elemento distractor que un hilo sustancial de la narración y deja cabos sueltos que la película no alcanza a resolver; por ejemplo el cura no reacciona cuando le dicen que por romper su celibato va a ser papá y el padre de la muchacha no reacciona cuando descubre que su hija tiene relaciones con un sacerdote.

Entonces la vida sexual del sacerdote parece más un elemento accesorio y sensacionalista, que una situación fundamental para la consolidación de la historia.

Si la película no planteara “el debate moral” del sexo, el personaje sería “demasiado bueno” como para que lo mataran a tiros; en cambio al plantear la “violación a su propio voto”, el personaje aparece “humano” y contradictorio, pero el conflicto no se resuelve en la historia porque su asesinato no es consecuencia directa de su decisión de “incumplir” su celibato.
Así las cosas, el debate moral del sexo no es sustancial para la solución del conflicto de la historia, sino un accesorio que podría existir o no y en ese sentido es un distractor de la idea central de la película.

El personaje podría tener un conflicto más contundente si por ejemplo se comprometiera abiertamente con la guerrilla en algún acto o aceptara alguna prebenda de la corrupción politiquera, es decir, si tomara partido por alguno de los bandos con la justificación de lograr su objetivo de ayudar a la comunidad; así el sacerdote tendría un debate moral más complejo que el dilema de incumplir su voto de castidad.

Pero si la idea central de la película era la vida sexual del sacerdote, tantos elementos sociológicos aparecen como una sobrecarga de información que necesitarían mayor rigor del guión y la dirección.

La película se soporta en los actores, la mayoría con trayectoria en televisión, logran personajes creíbles aunque se les nota cierta actitud de comodidad, en el sentido de armar personajes desde la pose exterior, desde la mueca; por ejemplo un pecho inflado hace a un guerrillero, una mirada hace a un comandante, una gorra hace a un ingeniero o una sonrisita hace a un alcalde.

A pesar de esa sensación de inconformidad que queda al ver la película, La pasión de Gabriel tiene algunos elementos a su favor:

En primer lugar es una historia contada desde lo rural, desde un microcosmos de una vereda colombiana que se convierte en una metáfora de los conflictos del poder en el país.

El paisaje rural aparece deliberadamente como un espacio cerrado, no hay paisajismo para demostrar “la belleza del paisaje de Colombia es pasión”, por el contrario, la vereda es intencionalmente desaliñada y las “bellas montañas” son un referente lejano de la ubicación de la vereda.

No hay regionalismos, la historia se narra en un abstracto lugar montañoso de Colombia, no hay acentos y la música no aporta una ubicación específica para la historia.

La actitud de los actores da credibilidad a la historia y el casting de ajusta a las necesidades de la historia.

En general La pasión de Gabriel es un intento bien actuado para relatar la historia de un personaje muy “humano” con sus conflictos y contradicciones; pero el exceso de elementos deja situaciones sin resolver.

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