sábado, septiembre 03, 2011

Casi todos nuestros muertos


Título:   Todos tus muertos
Director: Carlos Moreno
Salvador es un campesino bizco que un día encuentra un montón de cadáveres en su cultivo de maíz.  Va al pueblo a informar a las autoridades pero el alcalde está ocupado haciendo campaña en pleno día de elecciones y el comandante de la policía está almorzando, va a la emisora del pueblo y le dice al locutor que ocurrió una masacre.

El alcalde y el policía van al lugar de los hechos, efectivamente encuentran un arrume de cadáveres y empiezan a imaginar cómo deshacerse de los muertos sin causar mayores contratiempos.  Su preocupación no es saber quién los mató,  ni quiénes son; sino quién los vino a dejar en los predios del pueblo.


Los muertos observan,  se mueven y no tienen rastros de sangre,  son simplemente un montón de anónimos difuntos.

En medio de la tensión de los personajes se dan pinceladas sobre quien ejerce el verdadero poder en la región: el señor de una camioneta a quien rinden pleitesía,  un patrón que ya tiene arregladas las elecciones para que gane su sobrino,  un Don para quien el policía se arregla el uniforme,  un doctor a quien el alcalde rinde cuentas,  una presencia que todos ven sin denunciar que ejerce como paraestado frente a los funcionarios del Estado.

El señor ordena sacar los muertos del pueblo y así todo queda arreglado,  pero en esa travesía es necesario que otros muertos se suban al camión,  así sea el locutor del pueblo y los representantes de la ONG gringa y se presume que en el próximo la pueblo alguien ordenará enviar los cadáveres a otra parte en un ciclo infinito de horror y desarraigo.

El peso narrativo está en Salvador (Álvaro Rodríguez)  quien hace el amor con su esposa junto a sus gayos de pelea, corre con la guadaña,  suda,  grita, pide ayuda, se desespera y encarna la inexplicable sensación de la impotencia mezclada con temor.
 
Carlos Moreno realizó su anterior película Perro como perro con un presupuesto más grande para un público más amplio.  En todos tus muertos vuelve a grabar en el Valle del Cauca pero no en Cali y lo hace con un equipo de trabajo más pequeño. Con la luz natural logra sofocar a los personajes para tensionar más la historia. Con el elenco de actores de teatro pasa de un tono realista a un tono afectado por la teatralidad pero todo se integra al objetivo de la puesta en escena.

Todos estos elementos le dan un tono particular a la película,  empezando por la dificultad de definir el género cinematográfico porque semejante cantidad de muertos no podrían ser la base de una comedia,  ni siquiera de una comedia negra,  pero tampoco se podría encasillar como un drama,  ni mucho menos como película de acción.  Todos tus muertos parece más una película experimental,  de denuncia y de una profunda sensibilidad humana,  donde el director se arriesga al  surrealismo buscando un tono poético que es difícil de sostener al brincar de la cruda realidad a la metáfora de los muertos sin sangre.

Pero es una película incómodamente necesaria porque habla de la negligencia de los funcionarios, habla de cómo este país se fue acostumbrando a contar muertos y fosas como si fuera cotidiano,  habla del absurdo de las muertes colectivas,  habla en fin,  de la historia reciente del país a partir de la vida de un pobre campesino.  Habla de todo eso con un lenguaje cinematográfico auténtico y arriesgado y por eso es difícil salir de la proyección sin una sensación de incomodidad en el ojo y en el alma.

Al final los actores salen a hacer la venia porque esta película es un teatro,  el escenario de la representación de la muerte,  el  teatro de operaciones,  la escena del crimen,  los actores que representan un muerto sin estar muertos pero se conduelen con la muerte.  Esa venia como gesto simbólico termina de definir el tono de farsa macabra que Moreno decidió para narrar esta dolorosa historia que es un grito para no olvidar a todos los muertos del conflicto colombiano,  al fin y al cabo desde el principio nos advierte que no son unos pocos, que son muchos,  que son nuestros,  que son Todos tus muertos.

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