miércoles, enero 09, 2013

Miamicencio 8: La flaca



Soy la única mujer que sufre cuando baja de peso.  Mis hermanas son rellenitas,  a mi me tocó ser la flaquita, la bajita y la bonita de la familia.  Cuando era niña los novios de mis hermanas jugaban conmigo como si fuera una muñeca y así me acostumbré a ser tratada por los hombres.  Soy consentida y creo que nunca crecí.

Ahora que estoy cercana a los cuarenta años y veo crecer a mi hijo,  me sonrojo cuando un tipo menor de treinta años se fija en mí.  No sé por qué a los muchachos les gustan tanto las mujeres maduras.  El divorcio es la soltería ideal y ya no lo veo como un pasivo de mi historia si no como un activo de mi experiencia.

Es tan fácil levantarse a un muchacho que he llegado a retarme a mí misma para conseguirlo más rápido,  más joven o más bonito y lo logro con una facilidad cómica. Debe ser por esta carita de niña que aún conservo o este cuerpecito esbelto que no aparenta mis años y sale a bailar cada quincena.

Soy la única mujer que sufre cuando baja de peso aunque el espejo de mi baño sabe que en realidad sufro de soledad.
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