domingo, abril 13, 2008

Exito

MARCA: EXITO
Lugar: La sabana. Villavicencio, Meta.


La cadena de Almacenes ÉXITO me entregó un pedazo de dinero plástico que certifica lo siguiente:
Mi nombre es igual al de mi cédula y por mas que me pasan los años me sigo llamando igual.
Soy potencialmente endeudable.
No tengo un peso, pero por recibir la tarjeta con una carta de bienvenida al club ya debo algunos millones.
Tengo vida crediticia, es decir muerte financiera, es decir coma billetero: soy un desahuciado comercial.

La tarjeta convive en mi billetera con los carnets de las empresas a las que no pertenezco, la EPS donde no me atienden, la tarjeta de reservista de primera clase, la cédula que no me identifica, la Visa sobregirada desde hace dos años y una tarjeta condón tostada desde hace mas de un año.
Me dejo llevar por los “días de precios especiales EXITO”. La psicología del color decía que el amarillo y el rojo excitan al consumidor, por eso Surtidora de Aves de la 22 (Surti aves, surti pollos, sur y aves, surti partes y otros derivados) los usan incisivamente en su publicidad. Entonces me excito: ¡Tengo todo el cupo y lo voy a gastar!. Yo el más crítico de la sociedad de consumo ¡Me creo la publicidad!.


“Hoy 15% en la compra de TODOS Nuestros productos… y además si pagas con la tarjeta ÉXITO recibirás un 15% de descuento adicional”. Vociferan los letreros estruendosamente amarillos a cada centímetro de los estantes. 15 mas 15 es 30 dice mi inconsciente matemático.
Que si se necesitan los zapaticos, pues se compran y se hace un solo tarjetazo; que si el pantaloncito para cambiar el desteñido, pues de una vez para diferirlo a diez cuotas; que si el regalo para los sobrinos, pues de una vez ya que vamos cargados; que si el comedor para la casita, pues de una vez, pues con el 30 de descuento queda en tanto, además es cuquito y una ganga. Dice mi inconsciente.


“15% en TODOS NUESTROS PRODUCTOS” rebuznaba la acartonada voz del micrófono cada cuatro minutos con minutos treinta y tres segundos, “y además si pagas con la tarjeta Éxito recibirás un 15% de descuento adicional”.
Llenamos el carrito y tras el peaje de la registradora, mágicamente pagado por el pedacito de plástico amarillo; en la tirilla salió sin ningún descuento.
- Señorita: ¿El descuento “aplica” sobre cada producto o sobre el total de la factura?
- Algunos productos están incluidos y el sistema los descuenta automáticamente.
- Pero no me aparece ningún descuento, señorita.
- Ahí si tendría que hablar servicio al cliente.
- Muchas gracias señorita.
En servicio al cliente me empecé a sentir engañado.
- Si señor, algunos productos tienen descuento y otros no.
- Pero escuche señorita, el joven del micrófono dice que es en TODOS los productos y además con la tarjeta tendré un 15% de descuento adicional, aunque a estas alturas me conformo solo con el 15% de descuento.
- Pero señor, cómo va a creer que va a tener 30% de descuento, las promociones no son acumulables unas con otras. Tendría solo un 15% de descuento.
- Por eso le digo, al menos el 15% sobre el valor total.
- Pero es que es sobre algunos productos. Un momento por favor mientras viene el encargado de facturación.

Saqué el celular para grabar la voz del joven del micrófono y retándolo le dije “dígalo completo tal como lo ha dicho”. La supervisora se dio cuenta de mi estrategia entonces le ordenó callarse. El joven del micrófono invitó a la compra con otras frases de cajón y unas promociones futuras. Y yo pensando en mi 15 más 15 igual 30, pero llegó el encargado de facturación.


- Hoy es el 15% sobre todos nuestros productos… DE LA DROGUERÍA, con un descuento adicional por pago con la tarjeta éxito.
- ¿Entonces no es en TODOS NUESTROS PRODUCTOS?
- Sí, En TODOS nuestros productos DE LA DROGUERÍA

Corrí a ver la publicidad impresa, este era un nuevo caso para el super agente defensor del consumidor, pero que sorpresa cuando todos los letreros impresos de los anaqueles ante mis ojos empezaron a hacer crecer unas pequeñas letras. Ahora que lo veía detenidamente además de leer en rojo sobre fondo amarillo la consabida frase TODOS NUESTROS PRODUCTOS; lentamente se empezaban a agrandar unas letricas que decía “TODOS nuestros productos DE LA DROGUERÍA Y SI PAGAS CON TU TARJETA…”

¿Publicidad engañosa o uno ve lo que quiere ver como decía mi abuela?, ¿Psicología del consumidor o simple estupidez?... Uno nunca aprende. Pero hoy comprendí que un comerciante es un tipo capaz de mentir para vender a su propia madre si eso le genera utilidad y yo se la voy a pagar al ÉXITO pero en módicas cuotas mensuales.

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