domingo, junio 15, 2008

confesión blogger

Hoy tengo un arranque de honestidad, de esos que si no escribo, me salen letreros por los codos.

Inicié este blog la época de la gran depresión.
Entré a la blogósfera malinfluenciado por un par de artículos en el Periódico El Tiempo, por allá ap principios del 2006.
Empecé a publicar desesperadamente mis antiguos archivos adolescentes y hasta escaneé las fotos del album familiar.

Creía (y sigo creyendo) firmemente que el blog es una forma de estar publicado: hay un mensaje, un soporte y aparentemente un lector.
Empecé a cultivar una pequeña, selecta y muy especial red de "lectores habituales" (no mas de diez mas allá de las fronteras de la ciudad y del país).
En ese sentido el blog se convirtió en un "espacio" necesario "expresarme", para tirar mensajes en botellas a vir si alguien en ese océano virtual los encontraba.
Cada comentario ha sido una alegría que no he alcanzado a agradecer a esos lectores: muchas gracias.

Me involucré tanto en el blog, que el blog se involucró en mi vida, resucitó recuerdos, ayudó a enterrar otros, reencarnó personas y registró su despedida.
No es exagerado afirmar que por azar, este blog me ayudó a encontrar el camino sobre el cual construyo el nuevo capítulo de mi vida.
Una vez quise escribir:
"Una palabra se hizo mujer
una mujer se hizo olvido"
Pero no lo quise escribir ni publicar.

Algunos días he pensado que quienes dicer ser mis amigos, mínimamente "deben leerme" aunque no comenten, esa sería una demostración de interés en mí, mucho mas ahora que vivo lejos.
Hay muchas cosas que no he querido postear, por respeto a la intimidad de los demás.

Este blog me calma la pretención de escritor, me pone de frente al ejercicio de la escritura, pero especialmente de la corrección: he procurado no publicar lo primero que se me ocurre, he procurado no "postear on line", sino escribir en word, corregir y después cortar y pegar, como rigor para que el sitio no parezca un diario, aunque casi siempre lo parece.

Me interesé por buscar juguetes: youtube, flickr, picassa, slide, y todavía no me animo a colgar postcast, pero ya casi.

A veces me cogen los arrebatos y visito la blogósfera pero cada día me queda mas difícil encontrar pares: me hartan los diarios, los reciclajes de mails dulzones, las pretensiones poéticas incomprensibles, el fundamentalismo uribista, la chavezfobia, la marchofilia, el extremismo de izquierda y derecha, la falta de argumentos, la mera expresión de emosiones, especialmente de odio, las cervezas de los encuentros de bloggers, en fin, la farándula bloguera me aburre tanto como la televisiva.

Creo que lo que busco en la blogósfera es la intimidad honesta del bloguer, en últimas lo que yo intento ofrecer.

Entre todos los juguetes me puse en anuncios google y me voy a hacer rico: una vez alcancé siete centávos de dólar y al mes siguiente nuevamente estaba en cero... algún día alcanzaré a Bill Gates.

Al principio buscaba en la vida virtual, la vida real que me hacía falta, así proporcionalmente, entre mas vida real tengo, menos vida virtual me queda. (y seguramente por eso abandono tanto este lugar).

Después tomé la blogósfera como herramienta pedagógica y me puse a publicar con mis estudiantes, por ahí quedan unos ejercicios interesantes.

Sigo creyendo que la blogósfera y en general la web 2.0 tiene herramientas didácticas muy poderosas, que se deben usar democráticamente (El problema es que ahora tengo estudiantes de primaria, entonces, no me arriesgo).

Una vez me puse la tarea de actualizar quincenalmente como si tuviera un contrato con una publicación impresa, pero nunca me he cumplido, a veces pasan meses y nada de nada.

A veces tengo la impresión de lograr algo realmente bueno, "digno de ser leído" y no llega un solo comentario, entonces creo que los comentarios son proporcionales a los lectores y me agarra la ansiedad de recibir un eco y el pedazo de sensatéz que me queda me dice que ni loco le ponga un contador a esto, que no importa, que si al fin y al cabo al mes al menos un despistado caerá...

Otras veces me da por leer blogs y cuando encuentro algo decente, comento haciendo gala de mi pésimo humor y cuando la gente tiene la decencia de contestar, me sonrojo, como si eso hubiese sido un chantaje "me visitas porque te visito", con la misma obligación que siento cuando alguien formalmente me comenta.

Tengo unos cinco blogs favoritos que visito por lo menos semanalmente y desde ahí me tiro al azar a ver si encuentro algo... y muy pocas veces lo logro.

Comento solo lo que leo, cuando un texto no me atrae, simplemente lo abandono, igual cuando escribo.

Cada vez me excuso mas en mi trabajo para no escribir.

Generalmente me interesa el diseño y mezclo fotos y videos entre los textos, como engañando bobos, como poniendo trampas de texto a ver quien cae y otras veces simplemente escribo (Hoy extrañamente sin corrección).

Este blog me permitió sentirme parte de un combo, apoyarme en gente desconocida de la cual espero que al menos sean reales y no un virus.

Solo dos veces hice publicidad via mail y creo que funcionó pero es muy dispendioso, entonces pienso en la fidelidad que deberían tener los lectores como yo la tengo con unos cinco blogs, pero esas responsabilidades morales no son de doble vía.

Y otra veces simplemente pienso bien que no tengo nada nuevo que decir y acertadamente me quedo en silencio.
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