lunes, febrero 09, 2009

Propuestas para el acuerdo humanitario

Foto tomada de: www.elpais.com/.../Ies/Secuestrados_Colombia.jpg
Propuestas para el acuerdo humanitario

Este artículo no es una apología al delito

Este artículo no es una legitimación del terrorismo.

Este artículo no fue escrito por el bloque intelectual de las FARC

Premisas:

Rescato de los recién liberados Alan Jara y Sigifredo López, dos elementos que nos pueden ayudar a superar esta crisis humanitaria que vive el país:

1. La vía militar no es una solución. La situación de los secuestrados no se solucionará militarmente. La paranoia de las Farc aniquilará a los secuestrados al primer intento de rescate y la operación jaque no se repetirá en esta centuria de la vida republicana.

2. Ante la crisis necesitamos soluciones creativas para recuperar la libertad de los secuestrados: los inamovibles del estado y de la guerrilla han prolongado el secuestro a límites aberrantes, incluso mayores que los campos de concentración de la segunda guerra mundial.

Intentemos desenmarañar algunos de esos “inamovibles”:

Inamovible 1: Culpar “al enemigo” por las atrocidades del otro bando.

Las Farc siguen con su retórica marquetaliana, nos siguen cobrando “las gallinitas y los marranitos” de Casa Verde y aún “justifican” el secuestro por el asesinato de sus padres en la violencia partidista de mediados del siglo XX.

Por el otro lado hay quienes justifican la incursión delictiva paramilitar como consecuencia “legítima” de los abusos de las Farc.

Estos dos argumentos están basados en el odio y la venganza y no pueden constituirse en la fundamentación de un proyecto de Nación.

La reivindicación campesina del primero; no justifica la lucha armada y no debería ser excusa para no participar en la vida democrática.

El segundo argumento demuestra una enfermedad de ilegalidad que campea en los terratenientes colombianos. Si una banda criminal te roba o te vacuna, el estado debe proveer la seguridad y judicializar a los delincuentes, la justicia por la propia mano con complicidad directa u omisión del estado, expresa su propia deslegitimación pues en el Estado Social de Derecho debe tener el monopolio de las armas y la administración de la justicia; ninguno de esos dos servicios públicos es delegable y menos a bandas de narcotraficantes.

Inamovible 2: La guerrilla es el único mal del país, es el origen de todos los demás males.

Es cierto que la guerrilla usa prácticas terroristas, que estas inciden en la percepción de seguridad y el orden público, es cierto que se han excedido en el uso de armas irregulares como cilindros y secuestros políticos y extorsivos; pero esos no son los únicos, ni la causa de todos los demás problemas del país.

La pobreza, la desigualdad social, la falta de presencia del estado en las regiones apartadas, la corrupción, el contubernio entre narcotraficantes y gobernantes, la legitimación del paramilitarismo al servicio de los terratenientes, industriales y multinacionales son problemas iguales y hasta mas nocivos para el país que los combates de la guerrilla.

Cuando se sataniza tanto un solo problema (“No mas Farc”, por ejemplo) se reduce el problema colombianor a un solo actor del conflicto. ¿Cuándo se han realizado marchas para que no se roben el dinero del estado, que nos pertenece a todos?, ¿Cuándo se hizo la marcha para que los puestos públicos no se los sigan repartiendo a dedo meritocrático entre las mismas familias?, ¿Por qué no marcharon para exigir la carretera hacia el Chocó? Si tenía destinados 60 mil millones de pesos y si el ministro de transporte simplemente le cedió la responsabilidad al contratista.

¡Obviamente la guerrilla es un gran problema! Un grave problema asociado con otra serie de factores sociales y económicos. La pregunta es ¿Acabando a la guerrilla con el diálogo o por la vía militar, los problemas del país se acaban?, ¿Sin guerrilla se acaba la corrupción?, ¿Sin guerrilla el estado colombiano cumplirá con los servicios públicos que le exige la constitución?, ¿sin guerrilla se acaban los falsos positivos donde vale mas un descanso de fin de semana de un soldado que la vida de los jóvenes de Soacha?, ¿Sin la guerrilla en el país, se reactiva la economía dependiente del subconsumo norteamericano?.

Cuando yo era mas niño los noticieros decían que Pablo Escobar era el delincuente mas buscado del mundo y eso me hacía creer que Colombia era importante porque tenía un delincuente de tan alta dignidad. Se creía que muerto el perro muerta la rabia, que matando al capo el negocio se acabaría. Pero la historia demostró otra cosa. Pablo Escobar cayó muerto en un tejado como un gato vagabundo y el narcotráfico se multiplicó y se fortaleció.

Años mas tarde me dijeron que Tirofijo era el delincuente mas peligroso del país, que si él moría se acabaría la guerrilla y así todos los problemas del país. Pero el cucho Manuel y un par de secuaces del comando central murieron y ahí siguen las Farc operando.

¿Todavía seguimos creyendo que muerto el perro muerta la rabia?.

Esto parece un problema de percepción: si se acaba la guerrilla habrá una mejor economía y justicia social dicen unos. Otros dicen que teniendo una mejor economía y justicia social que incluya a los campesinos analfabetas que recluta la guerrila; no habría mas Farc. ¿Usted de qué lado está?. ¿O acaso está del lado de los del círculo vicioso?: no hay mejor economía, porque hay guerrilla y hay guerrilla porque, no hay justicia social, y como no hay justicia social; no hay una mejor economía… Creo que llegó la hora de romper el círculo vicioso y proponer otras formas de interpretar el país.

Y así llego al tercer inamovible:

Inamovible 3: Las Farc están muertas

Foto tomada de: mundoviajero.files.wordpress.com/2008/07/prot...

Cuando Alan Jara expresó con ejemplos claros que “las Farc no están muertas”, la jauría de apasionados foristas de El Tiempo entendieron que Jara se volvió fariano, que tenía síndrome de Estocolmo, por que acá en la ciudad, todos los televidentes de RCN escuchamos claramente cuando el Ministro Santos y el Presidente dijeron que las Farc están muertas, especialmente después de la muerte de Reyes y de la operación Jaque.

El unanimismo de opinión suele no tener capacidad para interpretar una figura retórica como la metáfora; la interpretaron al pie de la letra: “Las Farc están muertas”.

No hay que tener tres dedos de frente para entender que una guerrilla que tiene 30 secuestrados militares (aunque País Libre habla de setecientos secuestrados) y tiene la capacidad logística para alimentar un ejército de cuatro o cinco mil bocas y mantener operaciones en varias zonas del país, obviamente no está muerta; estará agonizante, pero aún no ha muerto. Conectándolo con el inamovible anterior: si las Farc estuvieran muertas no habrían secuestrados y ya se habrían acabado todos los problemas del país. Lo que es un absurdo tanto semántico como real.

Inamovible 4: La guerra es un problema semántico

Este inamovible es uno de los mas delicados pues un asunto tan concreto como ponerse una cita en un lugar de la selva para liberar personas se convierte en una profunda disertación sobre el lenguaje.

Por ejemplo: si el periodista Enrique Botero se refiere a un guerrillero como “un comandante” se le acusa de filiación ideológica con la guerrilla.

Para las partes no es lo mismo hablar de secuestrados, rehenes, prisioneros de guerra o presos políticos. De la misma manera como para José Obdulio Gaviria en Colombia no hay “desplazados por el conflicto armado”; sino “campesinos que migran a la ciudad a buscar mejores oportunidades económicas”.

La sola definición del horror que vive el país es uno de los inamovibles mas incómodo de resolver. Para el presidente no hay “conflicto armado”, solo hay “acciones terroristas de bandas criminales”, no hay “secuestro, tortura y desaparición de jóvenes desempleados para hacerlos pasar como guerrilleros”, para él hay “falsos positivos”.

Reconocer la existencia del conflicto armado, sería reconocer un estatus de ejército beligerante a la guerrilla y ya claramente el presidente ha expresado que no pone a las instituciones democráticas al mismo nivel de unas bandas narcoterroristas. Así mismo esa masa fusiforme que llaman “opinión pública”, descarta la idea de reconocer ese estatus y seguirá refiriéndose a las Farc como bandas narcoterrorista, seguramente porque lo son. Pero esas definiciones no solucionan nada del problema concreto. Esa palabrería nos deja en una discusión semántica, no política. Mas allá de esa retahíla; necesitamos soluciones concretas al grave problema humano que significa el secuestro

Inamovible 5: No somos iguales

Iniciar una “teoría del conflicto” no es fácil para alguien que se dice pacifista, pero intento comprender que las lógicas de la guerra son perversas pero son y han acompañado toda la historia de la "civilización".

Cuando era mas niño mis amigos se retaban diciéndose: “métase con alguien de su tamaño” y tenían sus propios códigos de pelea como no pelear contra mujeres y no pelear contra alguien de gafas, mucho menos pelear contra alguien mucho mas bajo pues eso sería un abuso. En las peleas de los niños de mi infancia había un contrario contra el cual pelear, un contrario que es un igual.

Por obvias razones yo nunca he peleado (y seguramente no lo haré) pero intento comprender la lógica del peleador: uno solo se enfrenta contra alguien semejante. Yo nunca he peleado básicamente porque no me “igualo” con nadie para pelear, cuando me buscaron pelea yo le resté importancia, le saqué el cuerpo y me marché. Solo he enfrentadotenido conflictos argumentales.

Foto tomada de: sabanadetorres-santander.gov.co/apc-aa-files/...

Creo que el gran inamovible durante los gobiernos del Alvaro Uribe, ha sido la deshumanización de la guerrilla. En el discurso, los guerrilleros ni siquiera son un ejército, los guerrilleros ni siquiera son humanos para pelear contra ellos. Esa idea maniquea de que los guerrilleros son seres descorazonados que babean sangre, comen cadáver y están enloquecidos con su narcodinero y su paranoia, contrasta mucho las anécdotas contadas Por Alan Jara y Sigifredo López que no hicieron apología a las Farc, pero contaron que los guerrilleros como cualquier humano: comen, se bañan, ablandan fríjoles, cumplen órdenes, insultan, se enloquecen con el poder, se equivocan, cantan, duermen, respiran, es decir; son humanos.

Aunque a algunos les incomode reconocerlo; las personas que integran las Farc, son eso: Personas y colombianas para mas señas. Gente de carne y hueso que empuña un arma por alguna razón. O están adoctrinados, o están obligados, o no tenían mas opciones laborales, o encontraron una forma de subsistir, o se quieren hacer millonarios con el narcotráfico o porque en realidad tienen unos idearios políticos por los cuales luchan, o porque estaban en el lugar incorrecto a la hora incorrecta.

Yo no creo que alguien por mas malo que sea ponga bombas solo por poner la bomba, esa maldad per se solo existe en los dibujos animados. “Los atraparé aunque sea lo último que haga” decía Gargamel amenazando a los pitufos. Lo que intento plantear es que hay algún argumento, alguna motivación humana, por necesidad, necedad, convicción u obligación que lleva a una persona a militar y a justificar ante sí mismo sus actos. Y este argumento no significa de ninguna manera, que yo justifique los "argumentos" o los actos terroristas cometidos por las Farc.

Un radical islámico que se inmola o que estrella un avión contra un edificio tiene un convencimiento profundo de algo, así sea de que va a salvar al mundo del demonio. Así mismo hay una justificación, aterradora pero justificación interior, en el paramilitar que descuartiza el cuerpo de un campesino, en el ganadero que ordena la masacre, en el oficial que se hace el de la vista gorda cuando los paramilitares van subiendo con su motosierra.

Mi argumento es que a todos ellos los debe mover un convencimiento profundo sobre alguna cosa. Y así mismo al guerrillero que camina por la manigua escondiendo a su botín humano, a un secuestrado.

Esta idea de “rehumanizar” la imagen que tenemos de los guerrilleros, como campesinos, como colombianos que optaron o fueron obligados a ir por el camino de la guerra, nos empieza a abrir luces sobre el acuerdo humanitario, pues el primer paso y seguramente el mas doloroso, es que el gobierno y el comando central de las Farc se sienten frente a frente, se crean, se reconozcan como personas humanas que representan unos intereses y desde ese reconocimiento mutuo coordinen y ejecuten un acuerdo humanitario.

Inamovible 6: Las condiciones para el canje

El canje no se debe interpretar como una rendición del Estado ni como una victoria de la guerrilla. El canje es humanitarioHUMANITARIO porque pone como prioridad el bienestar de personas privadas de su libertad, por encima de las ventajas políticas o militares de los combatientes.

¿Acaso es igual la vida de un guerrillero judicializado por las leyes colombianas, que un policía secuestrado por las Farc cuando andaba de civil?

¿Es prudente liberar quinientos guerrilleros para que sigan secuestrando y poniendo bombas?

¿Cuántos guerrilleros se van a liberar por cada secuestrado?

Esas no pueden ser las preguntas que inicien el acuerdo humanitario pues caen en los mismos círculos viciosos de la venganza.

El acuerdo humanitario implica reconocer la imposibilidad de la salida militar a la situación del secuestro. Implica dejar de pensar con la lógica del odio y la venganza y empezar a pensar con la lógica de la reconciliación.

Las liberaciones unilaterales del ultimo año pueden ser interpretadas como un triunfo militar del estado que al tener rodeada a la guerrilla la obliga a soltar a los secuestrados o puede ser interpretada como un paso de las Farc para presionar el acuerdo humanitario.

Yo soy optimista y creo que las liberaciones son la suma de las dos interpretaciones, por eso el paso siguiente es realizar un acuerdo humanitario que podría tener las siguientes características:

1. No hay despeje: La recientes liberaciones demostraron que con la logística de un gobierno extranjero se puede concretar la liberación y el traslado de las personas.

2. Los liberados de parte y parte son autónomos para decidir su destino, es decir que los guerrilleros pueden optar por reintegrarse a la vida civil o reintegrarse a las Farc. Esto puede parecer un absurdo pero exigirles que no se reintegren es una de las condiciones en las que el gobierno debe ceder para lograr el acuerdo humanitario.
3. Es necesaria la presencia como garantes de gobiernos extranjeros: las dificultades en las liberaciones del primero de febrero de 2009 demuestran que se requiere una logística independiente del gobierno.
4. Dichas liberaciones de parte y parte pueden ser simultáneas en distintas regiones del país. Supongamos que las Farc entregan a los secuestrados en el mismo punto del Guaviare donde entregaron a Alan Jara y el gobierno entrega a los guerrilleros en algún otro punto de la selva caqueteña. La operación requeriría de un logística tan simple como tener los helicópteros y los teléfonos satelitales en aire al mismo tiempo, cuando se comprueba que están sobrevolando los lugares acordados, se coordina para que el aterrizaje sea simultáneo y así se entregan a las personas de lado y lado.

Foto tomada de: http://losdiassinrostro.skyrock.com/2.html
5. Dichas liberaciones podrían darse incluso en territorio extranjero y por favor no nos alarmemos: si por ejemplo las Farc entrega a los secuestrados en Caracas o en Sao Pablo ciudad de Panamá, pues allá hay que irlos a recibir y si el gobierno libera a los guerrilleros en la Habana, en Lima, en Santiago de Chile o en Quito, pues que así sea, ¿Qué perdería el país, qué perdería el estado, qué perdería la nación con unas liberaciones de esa forma?, ¿qué perdería la "patria"?. En cambio cuánta felicidad ganarían los hogares de los secuestrados al obtener la libertad y acabar con ese martirio.

Insisto en la inteligente pregunta de Alan Jara:

Si la seguridad democrática es tan sólida ¿La desestabilizaría un acuerdo humanitario?

Y yo le agregaría: Si en realidad las Farc están tan muertas, ¿Serían un destino de reinserción para los guerrilleros?. Si son ciertas las cifras de deserción ¿Para qué van a volver a militar los guerrilleros?. En ese sentido, mas que como condición, el estado debe hacerles una propuesta de reinserción a la vida civil y que ellos escojan cuál camino tomarán.

Y así de forma extensiva, después de un acuerdo humanitario, el debate nacional girará hacia las condiciones que la sociedad le ofrezca a los guerrilleros para reinsertarse a la vida civil.

Considero que solo sobre nuevas lógicas que superen la venganza de Marulanda, Castaño y Uribe por el asesinato de sus respectivos padres, podremos reinventar el acuerdo humanitario, lograr la desmovilización de las Farc y construir un nuevo y mejor proyecto de nación para el futuro de Colombia.

¿Acaso no es eso lo que todos los colombianos no violentos buscamos?

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