martes, agosto 04, 2009

ACABO DE TENER UNA VISIÓN

ACABO DE TENER UNA VISIÓN

Por: www.felipechavez.tk


Vi el reloj y al momento lo volví a ver, habían pasado exactamente diez minutos y tuve una extraña visión: En vez de haber pasado diez minutos, habían pasado diez años y yo estoy coincidencialmente en el mismo puesto del mismo salón en la misma conferencia pero diez años después.

El conferencista es una eminencia invitada a convencernos del nuevo enfoque pedagógico que está causando furor en los colegios de vanguardia, se llama “Aprendizaje en la recomprensión EeR” y es la evolución natural y contradictoria de los que hace unos años se llamó “Enseñanza para la comprensión EpC”.


Empecemos por el principio, dice el conferencista y yo escucho pacientemente su conferencia en ese hipotético julio de 2019, donde empieza afirmando:


La Enseñanza en la Recomprensión EeR parte de reconocer los errores, los simplismos y las generalizaciones de la obsoleta EpC que se convirtió en una especie de secta religiosa de pedagogos convencidos de la comprensión como principio y fin de la educación.


Y digo secta religiosa porque lo que fue un experimento en la universidad de Harvard, el famoso proyecto CERO, se simplificó en una serie de formatos para los profesores. En hacer hasta protocolos de clase, porque en el fondo era un enfoque que partía de la desconfianza contra el docente que había sido criado y educado en la escuela tradicional y no tenía la capacidad de asumir el nuevo enfoque de la EpC, por eso se hacía necesario “moldearle la clase”.

La otra característica religiosa de la EpC fue el sistema discipular que asumió, que intentaba demostrar que entre mas cercano a Harvad estuviera “el mensaje”, pues era mas puro y tenía mas “poder”. Se dieron casos de “profetas” de la EpC quienes promovían el mensaje en colegios necesitados de transformación, que vendía conferencias con tono de “conviértete, acepta el mensaje y sálvate”. Otros incluso aprovecharon la moda para vender discursos rimbombantes para descrestar parroquianos: “ya no necesitamos profesores que dicten clase, ahora necesitamos profesionales que diseñen, ejecuten y monitoreen procesos de aprendizaje y garanticen la calidad de la comprensión”.


Pero la característica religiosa determinante para anunciar su reevaluación, fue la metafísica fundamentalista alrededor de ciertos autores y textos que gracias al avance de la ciencia, ya quedaron desuetos. Por ejemplo toda esa metafísica de las inteligencias múltiples que no era más que una manera fácil para clasificar y estigmatizar a los estudiantes. Afortunadamente recomprendimos que todos los seres humanos tenemos todos los tipos de inteligencias y la educación debe potenciarlas todas porque el mundo moderno nos exige movernos en escenarios cambiantes y complejos que requieren todas las inteligencias.


En suma el gran problema de la EpC es que pretendió ser una plantilla para calcar acciones sin tener en cuenta que la recomprensión exige una participación activa del docente y el estudiante en un momento único e irrepetible: la clase en la recomprensión. En ese sentido la EpC intentó ser un molde de stencil (las plantillas recortadas en cartulina que usan los grafiteros), para la educación que debe ser mas bien una obra pintada al óleo o mejor una obra conceptual que no repite materiales ni formas sino que replantea sentidos.

Ustedes se preguntarán por qué ya no hablar de comprensión, si no de REcomprensión y la respuesta es que la comprensión es un epifenómeno del hipotálamo en un lugar indescifrable de las relaciones sinápticas del espacio interlobular del cerebro; como la ubicación exacta del protón en el átomo, la comprensión es un hecho neuroelectroquímico imposible de determinar por la mente humana, tan personal, tan íntima, que es imposible interacturar con ella. Óigase bien: es imposible interactuar con la comprensión del estudiante, toda vez que la comprensión es un hecho neuronal, digamos fisiológico.


Al reconocer esta dificultad gracias a los adelantos de la neurociencia especialmente del scaner neuropsicológicocognitivo medular, que en el 2015 le permitió a los investigadores en neurociencias de la Universidad de Lima, ver en el monitor del computador el momento preciso de la comprensión y la conformación de las imágenes del conocimiento en el cerebro; los docentes solo podemos trabajar en el plano de la RECOMPRENSIÓN. Una vez el estudiante hace lo suyo, es decir, COMPRENDER, la RECOMPRENSIÓN es el único trabajo que se puede hacer racional y críticamente en el aula.

Simplifiquemos: la comprensión sucede íntimamente en el cerebro de cada persona, en un microsegundo, es un hecho neuronal que nos hace realmente humanos; la labor docente trabaja en un hecho posterior, la RECOMPRENSIÓN que es el trabajo racional de análisis, critica y reflexión sobre lo que ya se ha comprendido.


Continúo. Decía muy ordenadamente el conferencista. Hablamos de APRENDIZAJE en la recomprensión porque por fin los docentes recomprendieron el presupuestos de Paulo Freire: “Nadie educa a nadie”, cada uno se educa en el sentido de que la educación no es una transferencia de datos si no un acto autónomo de la humanidad, Nadie enseña, ese verbo se debería abolir, en cambio todos aprendemos. Justamente la antigua dicotomía educador-estudiante, docente-alumno; negó por siglos la condición de verdadero aprendiz del profesor.


La EeR da el lugar de investigador al profesional de la educación quien mediante procesos de investigación logra que sus estudiantes tan expuestos a la información de los medios portátiles de transferencia de datos (antiguos medios de comunicación); logren recomprender toda esa información, todos esos datos y así recomprendan el conocimiento humano.

Hablamos de Aprendizaje EN la Recomprensión pues el docente no puede determinar PARA QUÉ COMPRENDE EL ESTUDIANTE, ni como lo pretendía la EpC enseñar PARA la comprensión que era un objetivo muy pequeño pues como he explicado la comprensión es un hecho fisiológico que la persona logra de forma autónoma y sin ayuda de nadie. Es como decir que voy a enseñar para orinar. No, como docente puedo enseñar a tener horarios y lugares para orinar, pero orinar es una necesidad fisiológica autónoma e inherente a los organismos saludables, como la comprensión. Pero la RECOMPRENSIÓN es una habilidad que se debe entrenar, como quien entrena su cuerpo para ejercer un deporte y ahí es donde la EeR retoma los procedimientos preconstructivistas, lo que la EpC llamaba peyorativamente “escuela tradicional”. La EeR retoma de la “vieja escuela” los procedimientos de la repetición, la exposición oral, la argumentación escrita y el desarrollo de la memoria como variables fundamentales y únicos posibles para incentivar la recomprensión.


Insisto en la analogía con el deporte: el entrenador enseña la táctica, plantea la estrategia, entrena los músculos y los movimiento para ser mas eficiente en la competencia, pero el desempeño en el juego dependerá exclusivamente del deportista. Es igual en la Recomprensión, el docente debe entrenar las habilidades mediante la ejercitación, no puede hacer nada mas y esperar a que el jugador sea efectivo en el juego, es decir que el estudiante sea efectivo en la vida con el conocimiento, es decir que recomprenda…

Yo recuerdo que para ese momento de la conferencia sentía que solo me estaban volviendo a cambiar el léxico para reemplazar objetivos por metas, metas por estándar, actividades por desempeños, temáticas por hilos; pero no, ¡Extrañamente un ronquido propio me despertó! pues como empecé diciendo, este texto simplemente resume una extraña visión que tuve en un microsueño durante una conferencia sobre EpC.


Las fotografías que ilustran este artículo fueron tomadas en la Hacienda La Prrimavera en Villavicencio, a propósito de la capacitación docente CES Julio de 2009. Vea la galería completa aquí.

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