sábado, agosto 15, 2009

Mascota

Antes de tener una mascota yo creía que la gente que hablaba con los animales y los consentía como a niños, eran personas con severos problemas mentales o con profundas carencias afectivas; ahora que tengo una mascota, le hablo y la consiento, confirmé que no estaba equivocado.
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