miércoles, enero 13, 2010

Carta abierta a la dirección de El Tiempo

Villavicencio, Meta, Enero 13 de 2010


Señor:
Director
Periódico el Tiempo


Cordial saludo.

Aprendía a leer con El Tiempo porque soy hijo de un suscriptor, pero de adulto decidí no suscribirme pues prefiero revisar cada hora las actualizaciones de la versión virtual. Pero considero que eso no me quita el decho a opinar en calidad de lector y ciudadano colombiano.

No sobra reconocer el papel histórico del "principal diario de Colombia" y su fuerte influencia en la "opinión pública nacional". Considero que así como la dirección del periódico tomó drásticas medidas cuando concluyó que la columnista Claudia López no compartía la línea editorial del periódico; debería tomar iguales medidas con el "columnista" José Obdulio Gaviria cuya columna del día de hoy alimenta la polarización política y básicamente pone como objetivo militar a los periodistas que han tenido la capacidad de investigar y criticar situaciones del gobierno actual y de hacer análisis de la realidad nacional diferentes al que la "doctrina de la seguridad democrática" permite hacer.

No suspender dicha columna ni solicitarle una corrección al señor, nos indicaría a los lectores que los argumentos allí expuestos coinciden con la línea editorial del diario y entonces estaremos en un escenario de una democracia agonizante.

La Constitución Política de 1991 nos define como un "Estado social de derecho" y no como un estado policial, ni como una monarquía, ni mucho menos como una dictadura. La instigación del señor Gaviria "Colombia debería dar el salto jurídico y perseguir, sin complejos, cualquier expresión 'comprensiva' con la guerrilla", les servirá a los extremistas delincuentes para justificar la guerra sucia y las muertes selectivas de líderes de la oposición, los intelectuales críticos y los movimiento sociales.

La gran mayoría de ciudadanos colombianos rechamos a la Farc por sus actos terroristas, pero pensar en una solución política y negociada a un conflicto que no se ha solucionado militarmente durante cincuenta años, o preferir un acuerdo humanitario en vez de poner en riesgo la vida de los secuestrados con un rescate militar, ¡No nos convierte en cómplices de la guerrilla! ni mucho menos en delicuentes que deban ser "perseguidos sin complejos" como lo propone el columnista.

Legitimar esta instigación al terror y a criminalizar el pensamiento crítico con el silencio, sería un error imperdonable de la Dirección de El Tiempo cuando se afecte la vida de peridistas respetables como Daniel Coronel, Cecilia Orozco o Jorge Enrique Robledo, con quienes uno puede coincidir o no en sus pensamientos, pero hoy se convirtieron en objetivo militar con las incendiarias diatribas del señor Gaviria.

Aunque entiendo que así como en las novelas se necesitan al galán y al villano para generar tensión y producir raiting, el periódico necesita agudizar esas tensiones conceptuales entre sus lectroes-clientes; acudo a su responsabilidad periodística, a la tradición "liberal" de este diario y al sentido demócrata de la mayoría de sus directivos y periodistas para frenar la legitimación del terror y la criminalización del pensamiento divergente, pues en Colombia empezaremos a tener democracia cuando podamos vivir aquela idea de Voltaire:

"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo".

Comedidamente.

Oscar Felipe chávez G.
www.felipechavez.tk
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