domingo, mayo 10, 2009

Pipe Bueno: Lo guiso está de moda.

PIPE BUENO: LOS GUISO ESTÁ DE MODA

Hace unos años el adjetivo “Guiso” se puso de moda en la clase media para referirse de forma peyorativa a las expresiones de las culturas marginales, mas exactamente a los consumos de los estratos bajos.

Al parecer, el adjetivo “guiso” era una extensión de la expresión “guisa” usada para referirse a la “empleada doméstica”, a la “muchacha del servicio”. Así “lo guiso” era la versión “chiviada” de algún elemento de marca, la versión “basta y ordinaria” de algún elemento famoso; en general lo guiso es la versión pobre de la moda vigente.

Esa visión clasista, motivada por la radio de franjas juveniles y la televisión tuvo su auge hacia el año 2005 y 2006. Por ejemplo en la telenovela “Los Reyes”, una versión colombianizada del clásico “Los Beverly ricos”, la familia Reyes representaba lo guiso, la ordinariez, “lo popular, “lo pobre”, los paseos de olla, la comida de fritanga. Por el otro lado, la familia Iriarte representaba la clase alta, la impostura de las buenas costumbres, el estatus, “la clase”. Todos estos conceptos son subjetivos y solamente expresan el clasismo y la discriminación que promueven los medios de comunicación para vender imaginarios paradisiacos de tranquilidad y realización social.

El comediante Andres López en su espectáculo “La pelota de letras” ayudó a acuñar el uso del horrible concepto “guiso” cuando describe minuciosamente las actitudes de la empleada del servicio y la música que escuchaba cuando él era niño, donde aprendió una forma trágica y dolorosa de vivir el amor. Sin proponérselo, refuerza el concepto comercial de “música para planchar” para referirse a las baladas de los 60 y 70, las rancheras y el vallenato.

Así las cosas “lo guiso” era lo no deseable para la clase media, emergente y alta que buscaban identificarse con estéticas mas elevadas como las extranjeras; pero una serie de acontecimientos han logrado lo que hace unos años era imposible: LO GUISO ESTÁ DE MODA.

Veamos algunos de los factores que permiten poner de moda lo guiso en la última década:

1. Carlos Vives con su afán de “buscar en las raíces” un sonido propio; tropicalizó el pop y hasta el rock. Sus hijitos hacen un masacote donde cualquier ruido puede ser adobado con un acordeón.

2. La industria de los López-Araújo convirtió al vallenato en una “política de estado” que se regó por todo el país.

3. La toma del poder por parte del narcotráfico y el paramilitarismo produjo una traquetización de la cultura, tanto a nivel de los estratos bajos que empezaron a soñar con ser los sicarios que haciendo un encargo conseguirían la plata para "comprarle la casita a la cucha", como a nivel de las niñas bien que lo dieron todo para pagarse un kilo de silicona en cada seno, hasta los hacendados y políticos que soñaron con ser los grandes capos. Entonces tomaron las estéticas de la ranchera y la norteña mexicana, la mezclaron con la música carrilera de las cantinas colombianas, la raspa y el chucu chucu y amparados en la tarima de Jorge Barón se inventaron el dudoso género de “música popular”.

4. El último factor es la economía nacional, especialmente la crisis económica de los noventa y los dos gobiernos de Uribe que amplió la brecha entre ricos y pobres, haciendo de las estéticas marginales un buen negocio para el consumo masivo.

Y quiero poner solo dos ejemplos:

Uno: Fanny Lu, la supuesta estrella internacional del tropipop aúlla (canta) una versión tecno currambera de una canción de lo que antes era música para planchar: “Celos de tuso ojos cuando miras a otra chica tengo celos”. ¿Y no siente vergüenza?.

Dos: Personajes (Artistas, dirían ellos) de la talla de Jhonny Rivera y Giovanny Ayala, salieron de las cantinas y los tablados de los municipios a los grandes escenarios de los canales privados de televisión. Hasta tienen una categoría de “música popular” en los premios lo nuestro, gracias a una buena estrategia de mercadeo se fueron colando en la “cultura oficial mediática”.

La paramilitarización de la cultura colombiana les permitió ubicarse en todas las esferas sociales, altas y bajas y ahí es donde está la paradoja: lo que antes era indeseable ahora se volvió lo ideal, las botas texanas que “Pedro el escamoso” hizo que pasaran de moda, nuevamente son validadas en el uso y el consumo de las clases medias y emergentes.

Pero les faltaba un target del mercado, por eso de cualquier centro comercial sacaron a un tal Pipe Bueno, le pusieron ropa de emo y lo pusieron a vociferar valses semirancheros con sentimiento vallenato y letra de con petensión de tango lacrimógeno, es decir una carrilera light. Con esa pinta aseguraron vender conciertos y afiches de entre las niñas y jóvenes que no podían enamorarse de Rivera o Ayala que están muy maduritos para las adolescentes.

Al recibir alguna distinción en los premios lo nuestro, Pipe Bueno dijo: “Este premio demuestra que hay Pipe Bueno para rato, porque ustedes se lo merecen”. Ese figurín que ni tiene un año de experiencia, ni tiene una propuesta estética decente, ni tiene calidad vocal; nos amenaza con perdurar; pero mi optimismo me dice que en un par de años será solo otro mal recuerdo en la historia discográfica colombiana.

Todos estos cambios motivados por los comerciantes del consumo cultural, donde lograron lo imposible: poner de moda lo guiso; terminan siendo la demostración fehaciente de que la estandarización de contenidos e ideología llamada globalización es el proceso macroeconómico donde nos mediocrizan, nos igualan a todos, pero por debajo.

Definición de "Guiso" en wikipedia:
"Guiso (adjetivo) : es un término colombiano que se utiliza para describir a las personas consideradas con mal gusto (mal gusto en el vestir y en portar su aspecto físico), burdas, mal habladas (exagerado maltrato del castellano ejemplo: agregar una "S" al final los verbos al tutear (comistes, dormistes, fuistes, etc) ), de pésimos modales y con costumbres poco ortodoxas o muy enmarcadas en la idiosincrasia colombiana, no está reconocida por la RAE. El origen de esta palabra son las diferencias sociales que se encuentran muy marcadas en Colombia, en la mayoría de los casos este adjetivo es usado para catalogar a personas de estratos socioeconómicos bajos (Aunque no siempre ),los sinónimos en Colombia: ñero, lobo, provinciano, iguazo; es el homólogo al Naco (adjetivo) de México."

Por aquí otro artículo relacionado con la cultura traqueta y la estética del mal gusto.
Cada fotografía tiene el enlaza del lugar fuente.
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