martes, octubre 19, 2010

Lista No. 10: de 31 palabras payanesas

El popayanejo era un dialecto de los nativos de Popayán que tristemente se perdió por la influencia del caleñéz –el dialecto de los nativos de Cali- y más recientemente por la oficialización del paisañol sicarial gracias a las narcotelenovelas y la paramilitarización de la cultura colombiana orquestada por el mesías AUV con su brazo armado-desalmado las AUC.

Desde 1991 mis visitas a Popayán se hicieron menos frecuentes, entonces me alejé del dialecto y especialmente de ese acento mexicocaucano, aunque intento conservar el “voceo” como una reliquia para tener un poquito de “identidad”.

El lustro en Bogotá logró barrar mi acento payanés y como dije en otro lado hablo español y del malo, que ya es mucho decir, "hablo con una jerga callejera mezcla de payanés, rolo ñero y pseidointelectural de panadería.”
Escultura de El sabio Caldas en el parque del mismo nombre.

Hice esta lista de 31 palabras del payanés que escuché y hablé en mi infancia, es un español muy íntimo, muy familiar, muy distante de la sofisticación con la que hablaron los Caldas, los Valencia, los Mosquera o los Chaux porque es un español con el que hablaron los Chávez y los Gutierrez y especialmente mis compañeros del colegio en el Popayán de los años ochenta.


1. Ahorita: Es el diminutivo de “ahora”. Se utiliza como sinónimo de “inmediatamente” o “hace muy poco tiempo”. Ejm: “ahorita lo atropellaron” (Hace muy poco tiempo ocurrió el accidente). “Ahorita lo recojo” (mas tarde lo recogeré). Para dar más énfasis a la cercanía del suceso también se dice: horitica y por extención, orita, oritica.

2. Aplanchao: es un dulce muy rico y crocante. Cabe resaltar que la gastronomía payanesa tiene grandes aciertos en los dulces, por ejemplo los platos navideños incluyen manjarblanco (dulce de leche parecido al arequipe) y los desamargados (desamargaos) y en comidas de sal pues se destaca la carantanta, una especie de hojuela de maiz que se como en sopa o frita con una textura crocante inigualable.

3. A mocho: llevar a alguien a mocho es llevarlo cargado en la espalda, “a caballito”. En Bogotá le dicen “llevar a tuta”.

4. A chichay / achuchucas: realmente son palabras pastusas. Se dice “a chichay” cuando hace frío y “a chuchucas” cuando hace calor ¿O al revés?. En Popayán se utiliza (ba) de forma satírica, como burlándose de los dichos y el acento pastuso.

5. Carmelito: adjetivo que remplaza al color café. Ejm. “páseme el pantalón carmelito”. Realmente está en desuso, le escuchaba esa palabra a mi abuela.

6. Carrísimo: es una forma de superlativo. Para decir que el carro es bonito, lujoso o costoso se dice: “Uff que carrísimo”, es una forma afectada que se usa con cualquier sustantivo: motísma, casísima.

7. Casito: El diminutivo de casi. Se refiere a que aproximadamente se hace algo. Ejm: casito meto el gol.

8. Changar: colgar o terciar algo. Tiene un sentido de hacerlo forma incorrecta. Si está bien puesto está colgado y si está mal puesto está changado. Por extensión alguien puede ir changado en un carro o en un bus lleno.

9. Charro: es algo ordinario, jarto, aburrido. Ejm. Que película tan charra. Que tipo tan charro. Que charrera de camisa.

10. Chay, Gas: Expresiones que denotan asco. Ante un olor o imagen desagradable que produce repulsión o desaprobación simplemente se dice Chay o Gas, en cambio la expresión “fótere” específicamente denuncia la existencia de un pedo y se suele responder con el sabio aforismo: el que primero lo huele, debajo lo tiene.

11. Chéchere: artefacto viejo o desgastado. Aplica para carros viejos. En ocasiones es similar a cacharro, pero esta palabra también significa una anécdota incómoda o graciosa.

12. Chancuco: significa hacer trampa en una prueba o examen, es lo que en Bogotá llaman copia o copialina. Por extensión se aplica a cualquier negocio truculento.

13. Chancaca: Era un flautista callejero y borrachín conocido en todo Popayán. También es una golosina hecha con maíz tostado y molido hasta quedar en polvo. Tradicionalmente se echa en la mano y se come a lengüetazos.

14. Chanza: chiste o broma, especialmente la broma pesada.
Estatua ecuestre de Sebastian de Belalcazar en El Morro.

15. Chuspa: es una bolsa plástica. Ejm. Vendéme una chuspa de leche.

16. Enchoclar: es meter algo en un hoyo o un aro en un palo, es sinónimo de incertar. Tiene una acepción relativa al azar y otra relativa a la pericia para enchoclar. En otras regiones del país se dice: encholar, empocholar, embocholar.

17. Galería: plaza de mercado.

18. Galembo: peyorativo relativo a la galería. Por extensión se le dice a los gallinazos o chulos.

19. Grada: escalera.

20. Gil: sinónimo de tonto, torombolo, troilo o apelotardado. Posiblemente viene de aquel tango “El que no llora no mama y el que no afana es un gil”.

21. Jigra: es una mochila rudimentaria hecha con fique. Aplica para mochila o bolsa tejida o con los huecos muy grandes, por extensión es una bolsa rota.

22. Pambaso: es un pan de color negro. En Cali le dicen acema y en Bogotá, mogolla.

23. Pipián: preparación hecha de papa amarilla, es la base de la gastronomía local: las empanadas y los tamales de pipián. Por extensión se refiere de forma cómica a la identidad payanesa: transpipián, TV pipián, pipián sport.
Empanadas de pipián.

24.Patojo: gentilicio cariñoso ¿o despectivo? De los nacidos en Popayán. También es sinónimo de cojo. Alguno de los mitos locales habla sobre las niguas o nuches que anidaban entre los dedos de los campesinos descalzos. Por extensión, se creía que los payaneses tenían nuches en los pies y por eso caminaban cojos, patojos.

25. Panguano: Relativo a lo indígena. Se usa de forma peyorativa contra las formas, usos y costumbres de los indígenas caucanos. Lo que demuestra el arribismo tradicional del payanés.

26. Picado: Creído, engreído.

27. Panocha: Es una especie de galleta, también es una forma vulgar de nombrar a la vagina.

28. Prestico: Hacer algo pronto o rápido es hacerlo “de presto”, el diminutivo significa hacerlo muy rápido. Mi abuela solía decir: Venga de prestico, es decir, venga rápidamente o de inmediato.

29. Modorra: tener pereza, hacer algo de mala gana o de forma exageradamente lenta, sinónimo de pachorra. En Bogotá dicen locha.

30. Vironcha: es básicamente un ridículo. Alguien vironcha es alguien mal trajeado y exhibicionista. En los ochenta estuvo emparentado con el “gala”, alguien pobre, de mal aspecto y aparentemente peligroso, que con el paso del tiempo se convirtió en “ñero”.

31. “ese man de”: esta expresión es muy tradicional y creo que aun se usa en Popayán. Se dice: “Ese man de Felipe hizo… dijo… fue…”. También puede ser “este man de…” para referirse a un tercero.
Escultura de El Quijote en el parque Carantanta.
Aparte estarían las expresiones relativas a los juegos infantiles que tienen variaciones y significados según el lugar donde se juegue. Recuerdo especialmente la expresión “Tranquis no vale revuel”, se dice cuando se juega bolas (canicas, piquis en Bogotá, bolichas en Villavicencio) y consiste en frenar con los pies el tiro del adversario pero con la condición de que no vale si la bola atacante rebota y le pega a la bola en juego. Lo interesante es que la regla es válida al ser dicha en voz alta, su traducción puede ser algo como: "tranco y no vale si rebota".

También queda pendiente un estudio fonético payanés, el tradicional fonema de la M por N, pam por pan y la S al final de ciertos verbos conjugados en segunda persona: dijistes, hicistes, vinistes.

Cuantos recuerdos en estas palabras…
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