domingo, mayo 12, 2024

PALABRA PARA MI MADRE LUZ STELLA GUTIÉRREZ EN SU CUMPLEAÑOS No. 70

Que alegría estamos nuevamente reunidos en familia, con los amigos cercanos de toda la vida y esta vez para conmemorar los 70 años de mi madre Luz Estela Gutiérrez.

Hace un par de años a estas horas estábamos en las playas de Santa Marta celebrando los 15 años de Diana Milena y junto al mar compartíamos la sonrisa por los sueños de ella, por este camino que empieza a recorrer llena de dudas y de posibilidades para emprender y forjarse una vida propia, porque como ya lo sabes, Diana Milena, nada en la vida es regalado, todo se logra con esfuerzo y sacrificio. La disciplina y las buenas  decisiones nos permiten forjarnos un futuro próspero y feliz.  Nunca olvides que en este camino siempre contarás con las personas que estamos aquí: tu mamá, tu abuela, tus tíos, tus primos, tus tías abuelas y los vecinos de toda la vida que formamos este pequeño grupo al que llamamos familia.

viernes, febrero 15, 2019

CARTA A JUAN DAVID, MI SOBRINO MÚSICO

Villavicencio,  febrero 16 de 2019

Amado sobrino:

Como sabes,  para celebrar mis cuarenta años tuve el privilegio de ir a dar una vuelta por México durante veinte días.

Aprendí y conocí mucho.  Llegué lleno de  sensaciones y recuerdos que me encantaría compartirte.

En primer lugar,  recordarte que yo decidí no interferir en tu carrera musical, decidí no ser ni un ejemplo ni un referente,  ni para bien ni para mal.  Decidí no darte cátedra de lo que deberías hacer a partir de mi experiencia. Mi proyecto teatral y tú nacieron al mismo tiempo, hace un poco más de veinte años.  Yo veía crecer mi grupo de teatro mientras te veía crecer y varias veces te usé como metáfora del crecimiento de esa idea,  mientras gateabas,  mientras aprendías a caminar y a hablar.  Pero a los doce años ese proyecto se transformó en muchas cosas que hago hoy en día,  entonces decidí no seguir viendo tu vida en paralelo a ese trabajo que tanto quise.

El arte es también una forma de vida que uno elige y si elegiste ese camino deberás andarlo y desandarlo con tus propios medios.  Yo anduve y sigo andando el mío y he perdido la senda tantas veces que no tengo palabras para indicarte el camino correcto,  simplemente porque no existe.  El único camino posible es el que tú haces con tu caminar; como dijo Machado  “Caminante no hay camino,  se hace camino al andar”.

lunes, junio 25, 2018

Despedida a mi Papá

 LA HISTORIA DE MI PAPÁ

(Fragmentos de un texto escrito en octubre 22 de 2007 y actualizado hoy)

Oscar Hernán nació hace 75 años en las montañas del municipio de El Tambo cerca de Popayán, en el Cauca. Por ser el mayor de los hombres, a los catorce años quedó de papá de los siete hermanos cuando José Manuel, mi abuelo murió… por eso no pudo seguir sus incipientes dos semestres de topografía en la Universidad del Cauca, afortunadamente los hermanos menores sí pudieron ser profesionales.

Era un poco solterón y se casó con Stella Gutiérrez llevándole diez años de edad, yo supongo que mi mamá tendría unos 18 y él 28, la verdad nunca hemos hablado de ese matrimonio, yo he visto fotos de mis tíos casándose pero no del matrimonio de mis papás (Tengo mis sospechas).

Mi abuela Blanca decía que dios hizo a sus hijos y botó el molde pues todos sus hijos hombres son ejemplares: trabajadores, estudiosos, disciplinados, buenos maridos… en cambio la generación de primos, mi generación es un despelote.

Mi papá siempre es Don Oscar, para todo el que lo conoce. Trabajó con el municipio de Popayán siendo secretario e inspector de policía de donde se jubiló en el año 1983 cuando yo apenas tenía cuatro años. Desde ahí, la pensioncita de mi papá se ha estirado para mantener a una esposa,  tres hijos y tres nieto  (Gracias municipio de Popayán).  

Mi papá quiso salir de la finca, salir de El Tambo, salir de Popayán. En 1987 estuvo en Miami buscando el sueño americano, pero una noche soñó que un tipo salía en pijama del baño y pasaba por la sala, entonces le preguntaba a mi mamá:

-¿Quién es ese tipo?

Y mi mamá le respondía:

-Es el colmo que no reconozca a su propio hijo… que ya creció.

El tipo del sueño era yo, ya adulto sin reconocer a mi papá… la distancia terminó el sueño americano…

Después se fue a San Martin, Meta a administrar personal en una finca palmera. Estuvo un año, pero también la distancia lo fregó. Después fue a Cali y estuvo unos años hasta que lo enviaron a abrir una sucursal en Bogotá. Para ese tiempo, mi hermana mayor, Lorena; terminó el bachillerato y se fue a Bogotá a estudiar. Entonces en Popayán quedamos mi mamá, mi hermana Mercedes y yo. La familia estaba dividida. 

En enero de 1992, llegamos a Bogotá a vivir el sueño bogotano. Ahí vivimos los mejores años de nuestra juventud. Y hace unos años, espantados por la tensión arterial decidieron venirse a vivir a Villavicencio donde seguimos buscando el sueño llanero y en estas tierras de esperanza quedarán sembradas las cenizas de mi padre.

Uno de los recuerdos más vívidos que tengo de mi infancia es mi papá sentado en un sillón escuchándome y corrigiéndome las lecturas de la revista Selecciones; completándome las palabras en las que no podía pronunciar, yo me disgustaba pues no entendía cómo mi papá podría saber las palabras de lo que yo estaba leyendo. 

Otra maña que tenía era el “diccio-diccio”: ante cualquier pregunta él se remitía al diccionario, podía ser la pregunta más elemental de la que seguro él tenía la respuesta, pero siempre se remitía al diccionario. El juego del “diccio-diccio”,  de niño me hizo creer que el objetivo de la vida sería salir en los diccionarios, con nombre y foto.  Hoy creo que si buscan la definición de “Hombre bueno”,  encontrarán en el diccionario el nombre y la foto de mi papá.

Cuando cumplí quince años, mi papá leyó un discurso diciendo que yo sería un líder y que solo esperaba que yo llegara a ser un hombre bueno… desde ahí mi vida ha sido un camino para no defraudarlo.

Pasados unos años, ya siendo adulto, tuvimos una situación difícil por falta de dinero en el proyecto social que yo dirigía, mi papá me vio muy estresado pues el dinero se había vuelto un tema prioritario de todas las conversaciones. Mi papá tomó un billete nuevo de mil pesos, anotó el número de serie y me escribió una carta para decirme que no me preocupara tanto por los pesos, que me regalaba ese primer billete de mil pesos que se iría como tantos otros billetes que pasarían por mis manos,  pero que el objetivo de la vida no era acumular billetes,  sino servir a los demás y ser feliz.  Y que al fin y al cabo el peso estaba muy devaluado,  entonces sería mejor coleccionar dólares,  yenes o euros. En esta anécdota veo su comprensión infinita…

Después mi padre se hizo mediador comunitario para ayudar a la gente a convivir mejor.  También se hizo artista y se volvió un extraño alumno que escuchaba mis charlas sobre arte contemporáneo y política cultural.  Ahora no sé quién me va a escuchar con tanta devoción.

Hace diez años, cuando en el mismo mes despedimos a mis abuelos Enrique,  Carmen y Blanca, escribí:

Mi papá Oscar Hernán pudo compartir algunos años con el abuelo, en las correrías de las cacerías donde cruzaron la frontera de la montaña, para ver que el mundo no se acababa en el río Cauca; aprendiendo a tacar una escopeta de cacería, el abuelo le enseñó a mi padre algunos secretos de la oscuridad y la noche del monte.

Sé que mi padre recuerda las manos de su padre como yo recuerdo las manos de mi padre tallando un pedazo de madera. Sé que mi padre ahora entiende los silencios del abuelo, como lentamente yo he empezado a comprender lo que dice mi padre en sus silencios, en sus ausencias. Mi padre talla maderas como recordando los movimientos del abuelo con un machete al cinto, abriéndose paso entre la espesura de la selva. Y yo recuerdo a mi padre tallando estas palabras que son mi oficio y mi sustento.

Debo terminar con un agradecimiento enorme a quienes nos acompañan,  a los que tomaron un carro o un avión para venir a esta despedida y a todos los que han enviado sus mensajes de amor y solidaridad.

Familias: Chávez,  Gutiérrez, González Fernández,  Montoya Bonilla, Los otros Gonzáles. UPA,  Carretaca, Colegio Espíritu Santo,  Universidad Santo Tomás,  Universidad de Antioquia, vecinos de La Macarena y de Okavango.

Su presencia aquí demuestra que estas palabras se quedan cortas frente a la bondad de mi padre y también son un gesto de cariño por su esposa, hijos y nietos.

Termino (Por fin) con las palabras de mi madre que tiene una capacidad para resumir la vida en frases más contundentes que todo mi discurso.  Ayer cuando se enteró de la noticia,  mi madre entre llanto dijo:

“Él era como mi papá,  él me hacía todo  ¿ahora qué voy a hacer?”

Después de Lorena y Mercedes, soy el hijo menor y tengo 39 años y hasta hace dos día tenía un papá que me recordaba sacar la basura,  pagar el recibo del gas, revisar las llantas del carro.   Yo no sé cómo se vive en ese mundo cotidiano sin mi papá,  yo no sé qué es ser adulto ni tener responsabilidades, desde el cielo mi papá tendrá que seguir amarrándome los zapatos y sosteniendo mi bicicleta para que yo no me caiga.

Hoy una esposa, tres hijos y tres nietos han quedado huérfanos e indefensos,  solo le pedimos que nos acompañen para poder reconstruir nuestras vidas y mantener la familia unida con el amor que mi padre nos enseñó.

¡Hoy no vamos a enterrar a mi padre, hoy lo vamos a sembrar para que renazca la esperanza!

Y por siempre ¡Viva mi papá!.


Oscar Felipe Chávez Gutiérrez

(El hijo de Oscar Hernán)

Villavicencio, Meta. Junio 25 de 2018.


lunes, febrero 19, 2018

El mito del bloqueo creativo

Nunca he creído en el mito de la hoja en blanco,  el bloqueo creativo siempre me ha parecido una excusa.

Así como no creo en el talento,  creo firmemente que el proceso creativo es más trabajo que inspiración.  "La creatividad es 99% de sudoración y 1% de inspiración"  escuché decir una y mil veces.

Yo no puedo dejarme la mente en blanco,  siempre ando con cien proyectos por desarrollar,  vivo fabricando ideas pero mi problema está en la falta de gestión para realizarlas. Cada vez me alcanza menos el tiempo para realizar todos mis proyectos creativos.  Bueno, esto no es nuevo en mi vida,  siempre he vivido en esa tensión entre la pulsión creativa y la subsistencia diaria,  pero lo que siento en estos días tiene un ingrediente adicional,  los siento así:

Llevo años justificando mi mediocridad intentando hacer muchas cosas al tiempo para poder quedar bien en todo lado.  ¿Por qué no eres mejor profesor?  Pues porque en realidad soy un teatrero.  ¿Por qué tus obritas de teatro son tan deficientes?,  es que en realidad soy fotógrafo,  ¿Por qué no tienes una sola foto decente?,  es que en realidad soy guionista,  ¿por qué no he visto una de las películas que escribiste?,  es que en realidad me dedico a la crítica de cine,  ¿por qué nadie leyó tu libro sobre cine?,  es que en realidad soy filósofo...  y así hasta el infinito excusándome en un lado y en otro.

Y bueno,  en los últimos cuatro años me he dedicado a estudiar  (lo que no estudié siendo más joven),  después de muchos años me gradué de Licenciado en Filosofía pensamiento político y económico de la Universidad Santo Tomás,  me gradué de Licenciado en Artes Plásticas de la Universidad de Antioquia e hice el Máster en guiones audiovisuales de la Universidad Internacional de La Rioja...  yo que era un marginal,  un "diletante de la vida",  un aprendiz y un autodidacta,  me dediqué a certificar unos conocimientos superficiales lo que me amplió el campo laboral,  como en la docencia universitaria,  pero así mismo me quitó tiempo para el ocio creativo.

Durante los años que trabajé sin un título,  sentía que me debía esforzar para hacerme un lugar y de alguna manera me gané el reconocimiento a punta de conocimiento y trabajo,  pero ahora con los cartoncitos colgados he sentido menos necesidad de hacer ese esfuerzo.  En la sociedad de las apariencias le dan mucha importancia a los titulitos como si significaran algo,  como si garantizaran algo.

Lo que quería decir es que en los últimos años de estudio he tenido momentos muy exigentes de aprendizaje y creación tanto en las artes plásticas como en la creación de guiones audiovisuales,  me esforcé,  aprendí muchísimo y creé obras hasta interesantes,  pero ahora que ya no estoy estudiando me enfrento a la necesidad de crear digamos "profesionalmente",  a cumplirme horarios,  a buscar financiación,  a crear en el mundo real fuera de la universidad y la verdad es que me está costando coger el ritmo fuera de al universidad.

Por ejemplo,  debo escribir los proyectos para las nuevas convocatorias del Ministerio de Cultura,  los tengo clarísmos en mi cabeza,  los puedo exponer claramente,  tengo claros sus objetivos,  metodologías,  referentes  etc.  y se supone que tengo la capacidad técnica de escribirlo,  pero estoy escribiendo a un ritmo suuuuuper lento.

No tengo el mito del bloqueo creativo,  solo creo en la incapacidad de organizarme,  en la procastinación,  en la baja capacidad de esfuerzo,  la falta de creatividad no es más que la falta de capacidad de trabajo.

viernes, mayo 05, 2017

Mujeres para enamorar y enamorarse Fatoumata Diawara

La invitada de hoy es la artista multifasética Fatoumata Diawara nacida en Costa de Marfil.

Cantante,  compositora y actriz  ha viajado por el mundo llevando los sonidos de afríca mezclados con el jazz y unas letras profundamente comprometidas con los derechos humanos,  especialmente la reivindicación de la mujer en sociedades tan conservadoras como la de su país.

 Fatoumata Diawara  representa esa lucha del artista por construir su propia identidad y compartir un mensaje que mediante la poesía logra estremer el sentimiento social.  sus canciones se convierten en himnos por la libertad o denuncias contra la discriminación de los migrantes africanos hacia europa.

En definitica,  una artista completa,  una mujer paa enamorar y enamorarse.


http://www.fatoumatadiawara.com

sábado, abril 22, 2017

Mujeres para enamorar y enamorarse: Sona Jobarteh

Una de las frases con las que suelo definirme es "casi nada me gusta,  pero lo poco que me gusta,  me gusta mucho". En casi todas las cosas de la vida pero especialmente en el arte.  Por ejemplo en la música,  hay sonidos que me calan en el alma y me transforman.

Hace unos años hice una serie llamada  Mujeres para enamorar y enamorarse  en la que recomendé a varias cantantantes,  intérpretes y compositoras colombianas que hacen parte de mi banda sonora.



Ahora me propongo hacer una lista de mujeres cantantes o compositoras de diferentes latitudes del mundo.

Empezamos con la maravillosa Sona Jobareth,  un extraño ejemplo de  la globalización. Con medio nacimiento en Gambia y medio en Reino Unido,  hace parte de la familia de los griots  y es considerada la primera intérprete profesional de la Kora.,  enc

Su música es una reinterpretación de las músicas tradicionales africanas sin caer fusiones simples con ritmos occidentales. En el primer ejemplo se une a la conmemoración de de la independencia de Gambia y en el segundo la podemos ver en vivo con los instrumentos tradicionales de su país:


Finalmente,  decir que esos sonidos aparentemente tan distantes de África resultan tan cercanos a América Latina...  como si África nos llamara,  como si fuera el nuevo destino...

domingo, marzo 20, 2016

Mañana viajo a Popayán

Desde que conocí a mi suegra y a la tía de mi esposa,  les prometimos llevarlas a conocer la Semana Santa de Popayán,  como ya han pasado mas de ocho años,  la invitación se había vuelto un chiste familiar,  pues generalmente en Semana Santa voy al Festival Iberoamericano de Teatro.

Pero este año no quise ir al Iberoamericano,  tengo una maluquera como la del 2008.  Así que empacamos maletas y en pocas horas espero estar de guía turístico en Popayán.

Hace un par de semanas en clase en la UdeA hicimos un ejercicio sobre el recuerdo de la primera vez que fuimos al centro de la ciudad.  Yo escribí esto:

Mi recuerdo mas antiguo es en la Semana Santa de 1983.  Poapayán amaneció zarandeado por un terremoto que la dejó semi destruida.

Recuerdo que nos pasamos a la acera del frente donde había una casa con un jardín muy grande lejos del peligro de que alguna construcción colapsara.  Después esa casa se convertiría en el Preescolar Bambi del Norte.

Recuerdo el chocolate comunitario que tomamos con los vecinos con el temor de volver a entrar a nuestras casas.

Años después supe que el señor Juan Gossaín sobrevoló el centro de la ciudad y al ver las tejas de barro desordenadas dijo que todo popayán había sido destruído.

No recuerdo mi primer día en el centro de la "ciudad blanca",  pero sí recuerdo que durante toda mi infancia el centro histórico fue una sucesión de ruinas,  unas iglesias viejas apuntaladas con andamios de guadua,  en riesgo constante de caer. Unos lotes con unos pedazos de casas de adobe,  unas tejas de barro,  unos recuerdo arrumados.

Sobrevivir a un evento de esa magnitud dejó a la ciudad en el debate de reconstruir el pasado o construir el futuro.  Algunos abogaron por la recuperación de la arquitectura vernácula,  pero los estudios concluyeron que no existía un estilo de arquitectura denominado Popayán.

Muchas fachadas se reconstruyeron a la antigua,  manteniendo el blanco inmaculado,  pero los interiores fueron reformados para usos más modernos.  Las casas viejas del centro  siguieron siendo del poder tradicional,  los Mosquera,  los Valencia,  los Chaux;  o se convirtieron en museos que preservan ese pasado rimbombante de esclavismo y exclusión.

Seguramente por esos recuerdos de las ruinas de mi infancia es que me gusta ver caer  esas casas viejas  para dar espacio a nuevas construcciones,  que también envejecerán y caerán en unos años.  Entiendo la cultura como una transformación constante,  como un organismo vivo que nace,  crece,  se reproduce y muere.  Y seguramente por eso me gustó tanto el lema de algún alcalde de hace algunos años  "Popayán más futuro que pasado".

viernes, marzo 18, 2016

Tengo tanto por escribir (y tan pocas ganas)

Tengo tanto por escribir (y tan pocas ganas).

Tengo un arrume de ideas por desarrollar y de proyectos inconclusos...  este blog se ha convertido en esa cartelera de corcho donde pego papelitos con notas para intentar organizar y enlazar las ideas.

Tengo uniciados varios textos que se niegan a cristalizar:

Uno llamado  Manual del perfecto vendehumos,  donde explico las estrategias retóricas que utilizan los vendedores de humo,  sean cursos de ingles,  multinivel,  productos adelgazantes o asesorías pedagógicas.

Tengo otro texto llamado el antimeme,  básicamente una explicación racional de las falacias  argumentativas  que usan los memes de las redes sociales que se han convertido en los grandes vehículos del pensamiento monosilábico contemporáneo.

Tengo otro textico sin título,  pero trata sobre el eterno dilema de de vender la dignidad y los sueños para sobrevivir cada día en la realidad.

También tengo varias notas de un poemario llamado  Poemas para una mujer que no conozco  o Poemas para una desconocida,  que agrupa algunos versitos que se me han salido por las comisuras del alma y retratan a algunas mujeres tan cercanas, tan distantes,  tan reales, tan fantasmales que ya no sé si existieron o si me las inventé...

Y así, tengo tanto por escribir (y tan pocas ganas)

viernes, febrero 19, 2016

Mis deseos para Viky Dávila

Mas allá de un análisis racional  sobre la estupidez morbosa de publicar un video de dos tipos con ganas de sexo,  que no prueba ningún delito;  solo quiero recordar un fragmento de un texto muy tierno y emotivo que escribí en agosto de 2008 cuando me declaré "humanista intolerante":

Eran mis más sinceros deseos para la señora Viky Dávila:

"CONTRA VICKY DÁVILA

Me voy sin asco contra la farandulización de la política. Le deseo una muerte pronta a Viky Dávila por mentirosa, amarillista y uribista ¡Qué mas se le puede pedir al periodismo colombiano?. No me olvido de Viky, ávida de dolor cuando preguntaba ¿Cómo se siente después de perderlo todo? A esa familia que ordenaba los escombros de su casa en el terremoto de la zona cafetera. Ahora tengo que verle esa cara de falsa picardía cuando dice “La cosa política sigue moviendo-SÉ”.

Razón tuvo el publicista que la puso en el comercial fastidiando con su información a los transeúntes que simplemente quieren vivir en paz… Y Viky ahí, parloteando, machacando datos a diestra y siniestra sin ninguna responsabilidad. Me voy sin asco contra Viky Dávila: ¿Por qué no te callas?. "

Estas oleadas de indignación facebookera contra alguien que antes idolatraban,  me recordó la indignación de hace un par de semanas contra la señora Alejandra Azcárate,  sobre la cual escribí en el 2010  en ¿Los comediantes de la noche?:

"Y para rematar, ahí está Alejandra Azcárate acariciándose el cabello como maniática y promoviendo su anorexia, diciendo que al despedirse los músculos de su brazo de mueven de forma horrible y que por eso se despide sin mover el brazo y usa el salero manteniendo el codo pegado a la costilla, porque según ella el cuerpo femenino con la flacidez y movimientos naturales es horrible y se debe negar, pero paradójicamente se debe afirmar la autodeterminación de la sexualidad femenina.

Por ejemplo cuenta cómo se administra a un amante por celular o cómo “se lo da sin gana” al esposo que amanece enguayabado y con “parola” y hace el movimiento de cadera, los jadeos y gestos tan ridículamente evidentes que demuestra toda su falta de creatividad. Solo le falta decir que le echa saliva para que se lo metan, en síntesis, una narración sin imaginación, vulgar y ramplona que ni siquiera sería digna de sábados infelices."

Este es otro de los placeres que me da la escritura:  dejar registro de mis pasos y pistas de mis pensamiento...

jueves, enero 28, 2016

NOTAS SOBRE UNA CAPACITACIÓN PEDAGÓGICA

NOTAS SOBRE UNA CAPACITACIÓN PEDAGÓGICA
Por Felipe Chávez G.
Enero 25 de 2016

Cada capacitación docente me llena de energía,  de sensaciones y de ideas.  Les quiero compartir algunas de las ideas que me ha suscitado la asistencia a estas charlas y talleres:

En primer lugar,  la motivación de los nuevos coordinadores y capacitadores  para transmitir la emoción de enseñar y la necesidad de reflexionar sobre la práctica pedagógica.  Como lo dije públicamente,  siento una energía de renovación en el Colegio.

No quiero ahondar sobre lo positivo que le veo a la propuesta Reggio Emilia,  la autonomía y la creatividad como objetivo y el arte como mediación, así como la necesidad permanente de actualizar y de buscar didácticas que respondan mejor a las necesidades del nuevo siglo.

Pero no quiero ver la botella medio llena sino la medio vacía y me perdonan si me pongo de gruñón,  pero como siempre,  escribo como lo decía Kant  "desde el pesimismo del intelecto y desde el optimismo de la acción".  Les comparto mis palabras solo para dejar de hablar conmigo mismo,  para ampliar el compás del debate y la argumentación pues nada más triste que un discurso magistral sin preguntas y ni oposición.