miércoles, enero 27, 2010

Poemas de Raul Gómez Jattin

Raúl Gómez Jattín está mas arriba de mi santoral, es mas que un ángel, mas que un demonio; un Dios creador en la humildad de su vida llevada a tumbos entre Cereté, la clínica psiquiátrica y la acera.

Sobre la fuerza y la honestidad de su poesía, me faltan las palabras.
Simplemente transcribo alguno de sus versos que iluminan los caminos de mi búsqueda vital:
Poema Un Probable Constatino Cavafis A Los 19

Esta noche asistirá a tres ceremonias peligrosas
El amor entre hombres
Fumar marihuana
Y escribir poemas

Mañana se levantará pasado el mediodía
Tendrá rotos los labios
Rojos los ojos
y otro papel enemigo

Le dolerán los labios de haber besado tanto
Y le arderán los ojos como colillas encendidas
Y ese poema tampoco expresará su llanto


CASI OBSENO

Si quisieras oír lo que me digo en la almohada
el rubor de tu rostro sería la recompensa
Son palabras tan íntimas como mi propia carne
que padece el dolor de tu implacable recuerdo
Te cuento ¿Sí? ¿No te vengarás un día? Me digo:
Besaría esa boca lentamente hasta volverla roja
Y en tu sexo el milagro de una mano que baja
en el momento más inesperado y como por azar
lo toca con ese fervor que inspira lo sagrado
No soy malvado trato de enamorarte
intento ser sincero con lo enfermo que estoy
y entrar en el maleficio de tu cuerpo
como un río que teme al mar,
pero siempre muere en él.

El dios que adora

Soy un dios en mi pueblo y mi valle
no porque me adoren sino porque yo lo hago,
porque me inclino ante quien me regala
unas granadillas o una sonrisa de su heredad.
O porque voy donde sus habitantes recios
a mendigar una moneda o una camisa y me la dan.
Porque vigilo el cielo con ojos de gavilán
y lo nombro en mis versos.
Porque soy solo.
Porque dormí siete meses en una mecedora
y cinco en las aceras de una ciudad.
Porque a la riqueza miro de perfil
mas no con odio.
Porque amo a quien ama.

Porque sé cultivar naranjos y vegetales aún en la canícula.

Porque tengo un compadre
a quien le bauticé todos los hijos y el matrimonio.
Porque no soy bueno de una manera conocida.
Porque no defendí al capital siendo abogado.
Porque amo los pájaros y la lluvia
y su intemperie que me lava el alma.
Porque nací en mayo.
Porque sé dar una trompada al hermano ladrón.
Porque mi madre me abandonó
cuando precisamente más la necesitaba.
Porque cuando estoy enfermo
voy al hospital de caridad.
Porque sobre todo respeto sólo al que lo hace conmigo,
al que trabaja cada día un pan amargo y solitario y disputado
como estos versos míos que le robo a la muerte.

Poema Si Las Nubes

Si las nubes no anticipan en sus formas la
historia de los hombres

Si los colores del río no figuran los designios del

Dios de las Aguas

Si no remiendas con tus manos de astromelias las
comisuras de mi alma
Si mis amigos no son una legión de ángeles
clandestinos Qué será de mí


QUE TE VAS A ACORDAI ISABEL

QUE TE VAS a acordar Isabel
de la rayuela bajo el mamoncillo de tu patio
de las muñecas de trapo que eran nuestros hijos
de la baranda donde llegaban los barcos de La
Habana cargados de…
Cuando tenías los ojos dorados
como pluma de pavo real
y las faldas manchadas de mango
Qué va
tú no te acuerdas
En cambio yo no lo notaste hoy
no te han contado
Sigo tirándole piedrecillas al cielo
Buscando un lugar donde posar sin mucha fatiga
el pie
Haciendo y deshaciendo figuras en la piel de la
tierra
y mis hijos son de trapo y mis sueños de trapo
y sigo jugando a las muñecas bajo los reflectores
del escenario
Isabel ojos de pavo real
Ahora que tienes cinco hijos con el alcalde
y te paseas por el pueblo con un chofer endomingado
ahora que usas anteojos
cuando nos vemos me tiras un “qué hay de tu vida”
frío en impersonal
Como si yo tuviera eso
Como si yo todavía usara eso

viernes, enero 22, 2010

Perlas

"El Llano exporta tecnología agrícola a Norte de Santander"

El tiempo / colombia / Llano

Hasta que la RAE no diga lo contrario

exportar
.

(Del lat. exportāre).

1. tr. Vender géneros a otro país.


Ellos quieren exportar dentro del mismo país. Aunque alguien me comentó de cierto economista llanero que acuñó el concepto de "Exportar carne al centro andino", dudo mucho que los redactores del periódico conozcan esa teoría.

llano 7 días

Reviso los últimos textos de este blog y los veo tan mal, pero tan mal escritos, con esa aburrida redacción de quinto de primaria, esos argumentos energúmenos sin justificación y esos lugares comunes que no aportan nada a la construcción de criterios reflexivos; que ya casi estoy listo para ser columnista del periódico Llano 7 días.

Por aquí un ejemplo de la "opinión regional", aunque la versión impresa suele ser peor.

martes, enero 19, 2010

Egoteca Reencuentro Liceo LEO

Llega diciembre con su alegría y mi querida Sandra Montilla me da un regalo maravillosos, me llama y me invita a una fiesta de reencuentro con algunos estudiantes del Liceo Cultural Luis Enrique Osorio.

Nos vemos en la Primero de Mayo y reconozco esos rostros que van madurando sin dejar sus ilusiones. Me saludan con la emoción del reencuentro. Respetuosamente me dicen "profe", bailamos en grupo al son del regaetón y reimos al recordar las discusiones en nuestras clases de filosofía y los frenéticos bailes en las clases de expresión.

En medio del bullicio hablo con mi consentida Paola Parra, le comparto mis inquietudes y le pregunto si en realidad yo les pude haber enseñado algo en aquel 2006 y con su ternura me da una respuesta tan contundente que se me quedó grabada como el mas grande galardón pedagógico que he recibido, pues me dice:

"De cosas cuadriculadas, de conceptos, yo no aprendí mucho. Pero de cosas realmente importantes sí aprendí. Aprendí a pensar por mí misma, a tener mi propia visión sobre el mundo, a no creer todo lo que nos dicen, a ser auténtica, a ser yo misma; eso aprendí de tí".

Entonces guardo estas palabras en mi egoteca como un tesoro para recordarlas cuando me agarre la desesperanza.

A media noche nos fuimos a casa de Nelson a seguir bailando. A las dos de la mañana me agarró el ataque de rinitis y me fuí a dormir...

Espero poder reencontrar a mis estudiantes del LEO, para verlos crecer y ver como van logrando sus sueños.



Y para completar mi egoteca, hoy recibo este comentario de otra exalumna del LEO:

"Buenas Tardes Profe,

Espero que no se haya olvidado de la Alumna del Liceo Cultural Luis Enrique Osorio que en todas sus clases era la unica que se llenaba de ideas con las gloriosas historias de Diana Uribe en el programa radial cada Domingo,sabe que extraño esos comentarios de todo el salón diciendo por que yo pasaba tan fácil y ellos no ...Fueron tiempos de mucha risa, alegrias compartidas cosas que se pueden volver a dar,extraño tambien a ese pesonaje que nos daba lecciones de vida mediante su mal llamada "Varita Psicopedagogica" muy utilizada para aprender cosas nuevas asi no hubieran sido cosas escolares, para mí nos dío un nuevo horizonte ,unas alas para volar bien alto y una mentalidad para no tragar entero.Gracias por todas esas cosas maravillosas,ojala y nos volvamos a ver un día de estos ...

Lina María Nieto

Lina: Te recuerdo entrañablemente y se que sigues escuchando los programas de Diana Uribe que te seguirán enseñando. Espero que sigas construyendo tu libertad y que tu felicidad sea la conquista diaria de tu esfuerzo y dedicación.

Un abrazo y espero verte pronto.

jueves, enero 14, 2010

Autorretrato 1

Soy Felipe Chávez, o por lo menos intento serlo cada mañana. Hijo de Oscar y Stella, esposo enamorado de Carolina, exnovio de Angela, de Alexandra y de Luisa. Examante de algunas innombrables. También conocido como el tío que abandona a sus tres sobrinos al azar de la realidad.

Contador de historias. Falseador de realidades. Coleccionista de momentos, saltimbanqui, viajero, enamorado de utopías, revolucionario aburguesado, perezoso y traicionero.

Soy Felipe Chávez a pesar de este cansancio, a pesar de este país cuya violencia no ha logrado acallar mis respiros. Objetivo militar de los oficialistas. Acusador de la injusticia, soñador empedernido, iluso. Muerto prematuro con una muerte anunciada, lengua inocua, brazo débil y sonrisa fingida para quedar bien en todo lado.

Soy Felipe Chávez obrero del oficio de la pedagogía. Comparto el tiempo con niños que me enseñan a colorear y a leer historias en las mañanas de los años mas extraños que he vivido.

Me jugué la vida entre escenarios y vestuarios. Mis amigos fueron ángeles cómplices de lo imposible y sobrevivo en sus recuerdos como el soldado que se enorgullece de la batalla donde perdió un ojo, una pierna y una mano. Mis hermanas me dieron los mejores años de sus vidas y se los agradecí el día de mi matrimonio.

Me he pasado veinte años preguntándome quién soy, pero un eco de preguntas me retumban en el pecho. Escribo aunque nadie lea estas frases inconexas, aunque nunca alcanzaré la fama que para mi esposa es sinónimo de éxito, aunque nunca gane un peso. Realmente escribo contra mí, para destilar mi rabia de adolescente perdido y ya no me importan las audiencias. Me pagan por olvidar lo que sabía, por exponer en público mi ignorancia ¿qué mas puedo pedir?.

El dinero no me importa, trabajo de sol a sol con la única intensión de pagar un techo donde comparto mi idilio con una mujer hermosa que dice amarme y me promete su vientre en las noches de cansancio. Trabajo para comprar unas papas y unos lomitos de cerdo que el noventa y cinco por ciento de los habitantes de este país nunca podrán comer tres veces por semana como lo hago yo hinchándome la panza. Trabajo con desgano aunque mi patrón cada mes consigna lo acordado. Trabajo mal, oculto mi mediocridad haciéndome visible. No pego un ladrillo, no trasnocho, no construyo, no aporto al desarrollo, no salvo vidas, no defiendo a nadie, no promulgo verdades ni creencias, no curo, nadie puede contar conmigo aunque me cuenten sus secretos, no cultivo la tierra ¡Y me pagan por no hacerlo!.

Soy Felipe Chávez y tengo treinta y un años que se pueden resumir en dos amores, un fracaso, una familia, una esposa, cuatro libros y cientos de páginas tiradas al aire que no logran expulsar mis dolores ni llenar estos vacíos.

Soy Felipe Chávez y este intento de texto tampoco me da una respuesta, ni un poco de luz ni un remedo de compasión.

Soy Felipe Chávez, o por lo menos intento serlo cada mañana.

miércoles, enero 13, 2010

Carta abierta a la dirección de El Tiempo

Villavicencio, Meta, Enero 13 de 2010


Señor:
Director
Periódico el Tiempo


Cordial saludo.

Aprendía a leer con El Tiempo porque soy hijo de un suscriptor, pero de adulto decidí no suscribirme pues prefiero revisar cada hora las actualizaciones de la versión virtual. Pero considero que eso no me quita el decho a opinar en calidad de lector y ciudadano colombiano.

No sobra reconocer el papel histórico del "principal diario de Colombia" y su fuerte influencia en la "opinión pública nacional". Considero que así como la dirección del periódico tomó drásticas medidas cuando concluyó que la columnista Claudia López no compartía la línea editorial del periódico; debería tomar iguales medidas con el "columnista" José Obdulio Gaviria cuya columna del día de hoy alimenta la polarización política y básicamente pone como objetivo militar a los periodistas que han tenido la capacidad de investigar y criticar situaciones del gobierno actual y de hacer análisis de la realidad nacional diferentes al que la "doctrina de la seguridad democrática" permite hacer.

No suspender dicha columna ni solicitarle una corrección al señor, nos indicaría a los lectores que los argumentos allí expuestos coinciden con la línea editorial del diario y entonces estaremos en un escenario de una democracia agonizante.

La Constitución Política de 1991 nos define como un "Estado social de derecho" y no como un estado policial, ni como una monarquía, ni mucho menos como una dictadura. La instigación del señor Gaviria "Colombia debería dar el salto jurídico y perseguir, sin complejos, cualquier expresión 'comprensiva' con la guerrilla", les servirá a los extremistas delincuentes para justificar la guerra sucia y las muertes selectivas de líderes de la oposición, los intelectuales críticos y los movimiento sociales.

La gran mayoría de ciudadanos colombianos rechamos a la Farc por sus actos terroristas, pero pensar en una solución política y negociada a un conflicto que no se ha solucionado militarmente durante cincuenta años, o preferir un acuerdo humanitario en vez de poner en riesgo la vida de los secuestrados con un rescate militar, ¡No nos convierte en cómplices de la guerrilla! ni mucho menos en delicuentes que deban ser "perseguidos sin complejos" como lo propone el columnista.

Legitimar esta instigación al terror y a criminalizar el pensamiento crítico con el silencio, sería un error imperdonable de la Dirección de El Tiempo cuando se afecte la vida de peridistas respetables como Daniel Coronel, Cecilia Orozco o Jorge Enrique Robledo, con quienes uno puede coincidir o no en sus pensamientos, pero hoy se convirtieron en objetivo militar con las incendiarias diatribas del señor Gaviria.

Aunque entiendo que así como en las novelas se necesitan al galán y al villano para generar tensión y producir raiting, el periódico necesita agudizar esas tensiones conceptuales entre sus lectroes-clientes; acudo a su responsabilidad periodística, a la tradición "liberal" de este diario y al sentido demócrata de la mayoría de sus directivos y periodistas para frenar la legitimación del terror y la criminalización del pensamiento divergente, pues en Colombia empezaremos a tener democracia cuando podamos vivir aquela idea de Voltaire:

"No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defendería con mi vida tu derecho a expresarlo".

Comedidamente.

Oscar Felipe chávez G.
www.felipechavez.tk

domingo, enero 10, 2010

LISTA No. 3 de 31. RECUERDOS EN RINCONES DE COLOMBIA

1. Leticia, amazonas a las cinco y treinta de la tarde. Centenares de loritos llegan en bandadas al parque central de Leticia en un bullicio que recuerda el origen de la vida.
2. Avenida pasoancho en Cali a las siete de la noche. La brisa caleña tiene la temperatura exacta de la libertad.
3. El glacial del Nevado del Ruiz y darle un mordisco a una bolita de nieve con leche condensada.
4. El charco del burro en la vereda Guadualones del municipio de Caparrapí en Cundinamarca y un pequeño asado de carne de chivo.
5. La charla de los pesadores en la playa de El Rodadero.


6. La avenida 40 en pleno desfile del carnaval de Barranquilla.
7. La entrada a la plaza del Carnaval en el desfile Magno del Carnaval de Pasto.
8. La pesca de mojarras en el dorado Meta.
9. Medellín desde el Metrocable.
10. El bosque de orquídeas en el Recinto del Pensamiento en Manizales.

11. Puerto Nariño una atardecer en el río amazonas viendo jugar a los delfines rosados.
12. 5 y 6 de enero en Popayán, jugar blancos y negros tomando guarapo para soportar el frío.
13. Mesitas de El Colegio, dos de la madrugada. Ver una obra de teatro callejero mientras llueve.
14. Un café en la plaza central de Tunja.
15. Comer un pollo asado dentro de un carro en Sopó Cundinamarca.

16. Las termales del volcán Puracé, Cauca.
17. Un trancón nocturno entre la neblina de La Línea.
18. El nevado del Ruíz, el nevado del Tolima y el Santa Isabel vistos desde un avión.
19. Los cañaduzales vallecaucanos a cualquier hora, en cualquier fecha.
20. El frío de Manizales desde la cúpula de su Catedral.

21. El acuario en Jonny Kay.
22. El acuario del Parque Explora en Medellín.
23. Bogotá vista desde el mirador de La Calera o desde Monserrate.
24. La semana santa en la parroquia de Argelia, Cauca o en su defecto, en Popayán.
25. Un paseo de olla en el río Las Piedras en el Cauca.

26. Un bautizo en el río Pance, Valle.
27. Nadar en Santa Marta, especialmente en la noche.
28. Un Cholao en el parque de Yumbo.
29. Manejar por las carreteras de Casanare y parar a comerse una piña mayanés.
30. Acariciar mariposas en el zoológico de Cali.
31. Mi cama en Villavicencio para dormir junto a mi esposa

LISTA No. 2 de 31. MIS EXPRESIONES MAS REPETIDAS

Este es un poco de mi léxico coloquial y profesional, que son lo mismo:

1. La perrada es…
2. Como lo dijo el sabio filósofo.
3. Hay dos posibilidades.
4. Si esto es cierto.
5. Lo que intento decir es que.

De saludo o despedida

6. Me encanta verte.
7. Que placer disfrutar de su presencia entre nosotros.
8. Que onda wey.

Mis frases pedagógicas

9. Ser humano integral.
10. Mis queridos bebés.
11. No se consientan.
12. Aquí no está la profesora rosita para que les limpie los mocos, estoy yo.

Frases para relacionarse con mujeres

13. Me he ido acostumbrando a que me saquen por la puerta trasera.
14. Mejores viejas me han echado.
15. Todo el mal del universo se confabula contra mí.

Para enjuiciar a los demás

16. Todo el mundo está loco.
17. Tiene severos problemas mentales.
18. Está en las drogas.
19. Se envició.
20. Terminar las palabras en “bilidad” o “dez”. “Gordéz” por gordura, “paciencibilidad” por paciencia.

Dichos para cualquier ocasión

21. Poderoso
22. Breve.
23. Bonitico.
24. Obvio, obvidio
25. ¡Cielos Jhon! ¡Estas diciendo que por solo 9.999 puedes tener…!
26. Pilas, Piloso
27. Mariachi colombiano
28. Ruqui ruqui o cuqui ruqui
29. Aguanta. Variaciones: aguanta su taponazo, aguanta su jeringada.
30. Paila.
31. Como dirían los creyentes: Gracias a dios.

LISTA No. 1 de 31. OBRAS DE TEATRO

31

A propósito de mi cumpleaños treinta y uno y por hacer una analogía de cada uno de los años vividos, decidí hacer una lista inútil de treinta y un cosas, situaciones o recuerdos.
Pero las cosas se me fueron agrupando en treinta y un listas de treinta y un elementos sobre diversos temas que me han tocado en esta sucesión inconexa de acontecimientos a la que por meros motivos de espacio llamaremos: vida.

Así las cosas enunciaré, definiré, describiré o simplemente listaré 31 elementos en 31 listas en estricto orden analfabético con sus respectivas salvedades. Completaré 961 elementos que de alguna manera ayudarán a responder esa pregunta que en treinta y un años no he podido resolver ¿Quién soy?.

Aunque me propuse hacerla en 31 día y después en 31 semanas, decidí darme todo el año de plazo para completarlas. Aquí va la primera:



LISTA No. 1 de 31. OBRAS DE TEATRO

A continuación una lista de 31 obras de teatro que vi en escena, que me marcaron y me influenciaron decididamente, que me gustan, que recuerdo como referente cada vez que nombro la palabra arte, obras que hacen brotar una voz interior que me dice ”nunca serás capas de hacer una obra así”.

Salvedades: No están en esta lista obras que he leído, ni espectáculos escénicos, comparsas ni pasacalles, ni mucho menos obras escritas por mí mismo.

Es posible que falten algunas, pero solo hay especia para 31, éstos son imprescindibles:

Las que vi de niño

1. Blakamán el brujo. Universidad del Valle.
2. A la diestra de Dios padre. La loca compañía

Del repertorio titiritero colombiano

3. Güepajé. Hilos Mágicos.
4. El hombre que escondió el sol y la luna. Hilos mágicos.
5. Cuentos y recuentros de Maese Pedro. Hilos mágicos.
6. Los espíritus lúdicos. La libélula dorada.
7. El negrito Aquel. La Fanfarria. Dir. Jorge Luis Pérez.
8. Chirinventos. Teatro Comunidad.

Del teatro de sala colombiano

9. El diálogo del rebusque. Teatro La Candelaria. Dir. Santiago García.
10. El paso. Teatro La Candelaria. Dir. Santiago García.
11. En la raya. Teatro La Candelaria. Dir. Santiago García.
12. A título personal. Teatro La Candelaria. Dir. Santiago García.
13. Manda patibularia. Teatro La Candelaria. Dir. Santiago García.
14. Maravilla Satar. Teatro La Candelaria. Dir. Santiago García.
15. Los ciegos. Teatro Matacandelas. Dir. Cristóbal Peláez.
16. La niña que quería ser dios. Teatro Matacandelas. Dir. Cristóbal Peláez.
17. The new gansters. Teatro hora 25. Dir. Farley Velásquez.
18. La mujer de la rosa. Teatro hora 25. Dir. Farley Velásquez.
19. Mosca. Teatro Petra. Dir. Fabio Rubiano.
20. Krímenes doméstikos. Ku Kux Klown
21. La procesión va por dentro. Proyecto pirámide. Dir. José Domingo Garzón.

Del teatro callejero colombiano

22. Popón el brujo. Teatro Taller de Colombia. Dir. Mario Matallana.
23. ¿Dónde está?. Teatro Luz de luna. Dir. Rubén Darío Herrera.
24. El álbum. Teatro TECAL. Dir. Críspulo Torres.

Obras de grupos extranjeros vistas en Colombia

25. Los pájaros Mojados. Teatro la carreta. Chile.
26. Equinox Terminal. Antagon Theater Aktion. Alemania
27. Cuando el hombre principal es una mujer. Dir. Jean Frabé. Bélgica
28. El quijote. Teatro el Núcleo. Francia.
29. Ay Quixote. Teatro Malandro. Suiza. Dir. Omar Porras. Suiza
30. La increíble historia de los hermanos Montoya. Teatro Ciclos. Chile
31. A sangre e pato. La patogallina. Chile.

sábado, enero 09, 2010

Perlas 2

"El cerebro tras las series de ‘narcos’:

¿Hasta qué punto las series inducen al televidente a repetir esas historias?
Una de las razones por las cuales hacemos estas series es para que los espectadores vean las equivocaciones que se pueden cometer en ese mundo y no las repitan."
Un Chat con... El Espectador

¡Así en el futuro tendremos traquetos mejor capacitados!

viernes, enero 08, 2010

Perlas 1

Con estas citas empiezo una nueva sección llamada Perlas, fracesitas célebres de famósofos, es decir de famosos filósofos, que se publican sin ningún recato en la prensa nacional, cuya lectura produce perplejidad con un efecto de silencio espectral.

Empezamos con dos perlas:

1. "Por estos días Ángel rueda en Villavicencio la versión española de 'Operación Jaque', en la que interpreta a la guerrillera 'lagartija'. "Una mujer que debe complacer sexualmente, cada miércoles, a un guerrillero distinto para que no le hagan daño. Es un personaje que muestra el lado humanos de estas mujeres", cuenta. " Cultura y Ocio El Tiempo

2. "Nadie creería que a Natalia París le ponen los cuernos ¿Por qué cree que pasa eso?
Todos los hombres ponen los cuernos porque están guiados por su instinto animal, pero eso no es motivo para acabar una relación o un matrimonio. Hay que saber perdonar." Tv y farándula El Tiempo

Análisis Vs. Hechos o la magia de la redacción




Editorial de El Tiempo enero 8 de 2010




Cabe aclarar que el interino Fiscal General de la Nación, Guillermo Mendoza Diago, según El Espectador manifestó:


"que el vencimiento de términos en el proceso se dio, principalmente, por acciones promovidas por la defensa y señaló que el Juez del caso debió tener en cuenta esa situación y no conceder la libertad."


¿Será que la elegante redacción de las editorias de El Tiempo es la preparación del camino a la impunidad?.

Nick Vujicic en Villavicencio

El año pasado tuve la oportunidad de asistir y grabar a la conferencia de Nick Vujicic, un testimonio conmovedor.


Parte 2, Parte 3, Parte 4.

YO QUERÍA CAMBIAR EL MUNDO PERO NUNCA EMPUÑÉ UN ARMA NI MATÉ A NADIE

YO QUERÍA CAMBIAR EL MUNDO PERO NUNCA EMPUÑÉ UN ARMA NI MATÉ A NADIE

Un cuento de Felipe Chávez G.
Enero 7 de 2010

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Yo quería cambiar el mundo pero nunca empuñé un arma ni maté a nadie, me cansé de llevar una doble vida y pensé que mi cumpleaños sería una buena excusa para empezar a vivir una sola. Necesitaba contarle alguien la historia para hilar los capítulos en un orden comprensible y aún con el riesgo de exponerme y de contar más de lo debido, decidí narrar los siguientes hechos:


Mi infancia en Popayán sucedió en una familia de clase media, con un padre ejemplar que en su búsqueda de un futuro mejor estuvo un año en Estados Unidos pero regresó para no perderse el crecimiento de sus hijos. Una madre amorosa dedicada a criar dos niñas y al niño menor, yo.
Esa infancia fue feliz y llena de actividades, un día entrenaba judo, otro día baloncesto y otro día natación. Los fines de semana los dedicaba al movimiento boy scout. Al cumplir diez años empecé a estudiar teatro y dejé los deportes.

Cuando cumplí trece años nos fuimos a vivir a Bogotá y ahí empezó mi formación ideológica. El colegio Claretiano fue la puerta de entrada a la Comunidad Claretiana y a la filosofía de la Liberación. Fui laico comprometido y misionero, absolutamente convencido del compromiso social de la Iglesia con los cambios que proponían el Concilio Vaticano segundo y los documentos de Puebla y Medellín.

Dedicaba mis vacaciones de navidad y semana santa a llevar el evangelio a “los mas necesitados” como decía Antonio María Claret. La preparación para la Misión nos exigía largos días de estudio de los filósofos y teólogos de la Liberación. Leonardo Boff, Enrique Dussel y Paulo Freire eran los referentes teóricos y pedagógicos para el trabajo con las comunidades.
Paralelo a estas actividades yo seguía con mi exploración teatral en una fundación que recibía financiación de una arquidiócesis alemana. Allí organizábamos comparsas y pequeños espectáculos callejeros con los jóvenes del barrio y yo empezaba a cumplir mis sueños de director teatral.

En algún momento cercano a mis quince años decidí no volver a las veredas tolimenses a Misión con los claretianos y me quedé en barrios del sur de Bogotá haciendo novenas artísticas, así me alejé de la Comunidad Claretiana y me acerqué a una militancia más política. Entre tantos líderes sociales me relacioné con los más radicales, con los que hacían un discurso antiimperialista en el momento de elegir qué gaseosa tomar. Fueron incontables las horas de análisis y discusión sobre textos de Marx, Engels, Lennin, Eduardo Galeano, pero también de Adam Smith, David Ricardo y hasta de Hitler que nos permitía argumentar nuestros análisis políticos y económicos del continente.

Ellos tenían el vicio de fumar y de andar con el cabello sucio y lo lucían con orgullo antiimperialista, a mí me incomodaba pero no lo decía para no ser acusado de contrarrevolucionario. Una vez los taché de inconsecuentes por aportar miles de pesos mensuales a una multinacional como Marlboro, pero me explicaron que no debía gastar mis energías en peleas tan insignificantes porque la revolución nos exigía guardar fuerzas para transformar el mundo.

Con tantas horas de análisis de estructura y análisis de coyuntura, de dialéctica marxista, de comunismo utópico y socialismo científico que hacíamos en barrios y cafeterías, el colegio me dejó de importar y me empezó a parecer una fábrica de salchichas como lo mostraba Pink Floyd. Pero esas discusiones escolares en filosofía, ética y economía política donde hablábamos hasta por los codos de un tal “Hombre nuevo”, aprendí una lección definitiva para proteger mi vida durante los últimos quince años: llevar un perfil bajo, jamás hablar de marxismo en público y nunca exhibir mis convicciones políticas. Con esta estrategia logré sobrevivir al colegio, la universidad, al trabajo con el estado y hasta al ejército.

EL PRIMER CAMPAMENTO

A los dieciséis años mientras cursaba el décimo grado tuve una invitación que transformaría mi vida para siempre. En las vacaciones de mitad de año fui a un campamento de formación ideológica en las montañas. En ese tiempo las Farc tenían una capacidad operativa increíble. Sin que yo pusiera un peso me llevaron desde Bogotá en carro, bus, jeep y mula hasta unos ocho kilómetros antes del campamento de un Frente. El viaje y la caminata era una primera prueba de resistencia, obediencia y valor. Había que aprender a caminar en silencio con una distancia específica entre persona y persona y obviamente seguir la trocha que a veces era simplemente pasar entre las ramas y las espinas sin quebrarlas ni cortarlas o pasar arrastrados entre el barro para que la trocha se difuminara entre la maleza.

En esa primera caminata que parecía nunca acabar, iba pensando en mis padres que me creían en una misión religiosa. La caminata se detuvo después de unas tres horas de camino, nos encontramos con otros dos grupos de unos veinte muchachos cada uno. Nos dieron elementos de comida para ayudarlos a cargar y continuamos el camino entre la maleza.

Recuerdo a un muchacho que intentaba tragarse las lágrimas con cada paso, con esa cara de desazón pedía la compañía de su mamita, tanto que otros dos nos ofrecimos a ayudarle a cargar el equipaje. Esa carita de niño triste contrastaría años mas tarde cuando me lo volvía a encontrar, pero con una cara de gran fortaleza gritando arengas ante los estudiantes del SENA que planeaban tomarse una sede para protestar contra la privatización.

En esa caminata empecé a coleccionar rostros en mi memoria, nunca he parado de coleccionar esos recuerdos, pero cada vez se me hace más difícil recordar nombres específicos. Suelo no olvidar los rostros y cuando me los vuelvo a encontrar de frente ahí si recuerdo sus respectivos nombres.

Para no dejarme vencer por la sed ni en el cansancio, iba recordando los cantos de caminata que de niño hacía en las excursiones con los boy scouts y así se me fue pasando el tiempo mientras entrábamos a la selva espesa.

La bienvenida al campamento fue de gran camaradería, abrazos de los combatientes que tenían sus fusiles terciados y sus camuflados desgastados pero limpios y organizados para la recepción. Abrazar a un guerrillero era como abrazar a un héroe. A primera vista me impresionó el orden y el aseo del campamento guerrillero, los cambuches, el rancho, el comedor y la ausencia de letrinas.

Al día siguiente con pala en mano aprendí a hacer cincuenta letrinas. La construcción de letrinas es una segunda prueba de sumisión pero también de camaradería pues en una extraña lógica uno empieza a entender que el bienestar que buscamos para la sociedad trasciende una letrina o un sanitario, que uno utiliza la letrina que otro fabricó y al cavar, uno está ayudando al bienestar del otro. Así cada situación en el campamento es una oportunidad de formación ideológica. Los “cuadros”, mandos medios, del frente hacen fila y muchas veces pasan de últimos a recibir la ración de comida.

Allí vivimos una semana de vida guerrillera, gimnasia con troncos simulando fusiles, pasos por pistas de entrenamientos con charcos de barro y paso de cuerda entre árboles mientras se entonan himnos de la heroica revolución latinoamericana. Almuerzo de arroz con lentejas y toda la tarde de instrucción políticomilitar donde claramente se analizaba la historia de la dependencia política y económica de Colombia y la sumisión de la oligarquía y la clase dirigente colombiana, quienes son los únicos beneficiados de la pobreza y la desigualdad social.

Nunca volví a un campamento guerrillero pero recuerdo cada detalle y las personas que lo habitaban. Cada vez que pasan en televisión alguna imagen de un campamento la veo como esperando reconocer a algunos de los muchachos que conocí allí.

La gran conclusión del discurso de “los cuchos” los viejos comandantes, era que la construcción de un nuevo país requería preparación, que si nos llamaba la atención la vida de los combatientes, deberíamos saber que la Farc tenía suficiente base social en el campo, que constantemente alimentaría las filas. Pero que el combate urbano requería gente muy inteligente y preparada como nosotros, por esa razón deberíamos continuar nuestros estudios universitarios y continuar con el “trabajo del partido”. Y cuando fuéramos profesionales podríamos decidir si nos interesaba la vida de combatientes, pero la revolución nos necesitaba en la ciudad, en la academia, en los sectores populares y obviamente en la infiltración del estado.

TÉCNICAMENTE NUNCA FUI GUERRILLERO

Técnicamente nunca fui guerrillero, ni miliciano, ni militante, a duras penas llegué a simpatizante porque mis acciones fueron de simple colaboración.

El modus operandi de los frentes urbanos no es centralizado ni piramidal como creen los organismos de inteligencia del estado, no son células con un líder quien responde a otro líder y así hasta llegar al comandante de frente. La guerrilla parece más un organismo vivo con redes de integración de acciones y flujo de insumos proselitistas y militares. Un organismo gigantesco y disgregado por diferentes sectores sociales. No puede ser una organización piramidal con mando centralizado porque su seguridad depende del anonimato.

Se envía información encriptada y muchas veces falsa para despistar a la inteligencia estatal. Cuando toman preso a un “correo humano” los sacan en el noticiero como si fuera un guerrillero combatiente e incluso como si fuera un jefe de frente, lo “interrogan” con “caricias” incluidas y publican la información como si fuera veraz, pero realmente la mitad de esos correos humanos lleva información falsa y la otra mitad no tiene el mas mínimo conocimiento de la organización guerrillera ni del partido, simplemente saben medio mensaje que deben llegar de un lugar a otro, entonces para librarse de la tortura deben inventar información que los cuerpos de inteligencia toman por verdadera. Un par de meses después los sueltan por falta de pruebas, pues generalmente son muchachos universitarios o trabajadores que colaboran con la causa en labores de difusión.

Yo empecé colaborando con el paso de información. Llevaba folletos y periódicos de una localidad a otra. El uniforme de un colegio privado me facilitaba una movilidad segura en Bogotá. El “voceador” empieza a tener un flujo de información interesante, textos con las hazañas de Centroamérica, las biografías de los grandes mártires de la revolución y obviamente el análisis de coyuntura que confirmaba la validez de la doctrina revolucionaria ante el imperialismo y el servilismo de la clase dirigente colombiana.

De voceador pasé a mensajero, empecé a llevar mensajes entre personas que cada vez parecían más comprometidos y radicales con la lucha, es decir ideólogos y cuadros. La primera regla de supervivencia en el combate urbano es la clandestinidad, por eso la gente mas comprometida con la causa revolucionaria no responde a la caricatura de “mamerto”; nada de buzos de lana, bufandas, boinas ni mochilas; todo lo contrario. El poder de infiltración de la guerrilla es tan grande, que tiene fichas en los lugares más insospechables de la vida nacional. Nadie desconfiaría de un teniente coronel de infantería que desvía información en su brigada para que no encuentren tal campamento.

Un senador de un partido oficialista que en sus discursos parece legitimar la necesidad del paramilistarismo en la costa, es un disfraz que produce mucha confianza y que le permite acceder a los centros de poder, incluso conocer información reservada de la seguridad y desplazamientos del presidente de la república.

Uno de los ideólogos mas radicales de la lucha armada, cuyos escritos se estudian a diario en los campamentos guerrilleros, también es desde hace unos treinta años uno de los más destacados ideólogos de la extrema derecha, dicta cátedra universitaria de teoría del derecho y hace parte de la mesa directiva del partido conservador, donde admiran su odio por la insurgencia. “El doctor” es capaz de decir en público exactamente lo contrario a lo que realmente piensa y ganarse la admiración de la oligarquía, así se puede mover fácilmente entre ellos y extraer información necesaria para la lucha.

Hay otros casos de infiltración en entidades públicas, cuerpos de seguridad, militares y policiales, iglesia y academia y obviamente en política electoral. Pero la infiltración más importante es la de la sociedad civil, la de los sectores sociales quienes ayudan a construir un mejor país, con justicia social.

Yo nunca empuñé un arma, ni ideé ni participé en acciones militares guerrilleras, menos en acciones terroristas, yo me opuse siempre a la guerra y por eso no quise ser miliciano, nunca empuñé un arma, entonces técnicamente nunca fui guerrillero.

EN ESTA ÉPOCA DE POLARIZACIÓN

La caricatura que han hecho los medios de desinformación sobre los simpatizantes de la lucha armada realmente beneficia a la guerrilla, pues logra que la inteligencia estatal pierda su tiempo siguiendo universitarios mochileros mientras los verdaderos infiltrados en los centros de poder gozan de credibilidad y aceptación social y generan una logística importante para la lucha social.
El discurso de odio social que promulga el presidente Uribe ha contribuido mucho para promover esa caricatura de simpatizantes con la lucha armada. Él tilda de terrorista a cualquiera que no se arrodille a su doctrina de la seguridad democrática o que denuncie la corrupción e ilegitimidad de su mandato. Entonces los organismos de “inteligencia” pierden su tiempo buscando periodistas que sí investigan, senadores de la oposición y líderes sociales y sindicales que generalmente no tienen vínculo formal con el movimiento, sino que coinciden con el ideal de construir un país más justo.

La penalización de la protesta social promovida por este gobierno realmente ha fortalecido a la guerrilla militar y socialmente pues inflama la verdadera presencia de la guerrilla en la sociedad, “la opinión pública” ha estado tan ocupada teorizando la necesidad de la reelección presidencial, el beneficio del paramilitarismo para el desarrollo de las regiones, las ventajas de subsidiar a los ricos para combatir la pobreza y especialmente la cohesión social basada que consiste en dividir al país en dos sectores irreconciliables: uribistas vs. terroristas.

Esta maniquea forma de interpretar al país produjo un repudio generalizado de la lucha guerrillera pero al mismo tiempo ha afianzado la idea de que la guerrilla es el único problema del país. Si un pueblo no tiene agua o luz, pues culpa de la guerrilla; si los paramilitares masacraron cincuenta campesinos, pues culpa de la guerrilla; si el dinero público es la caja menor de la oligarquía, pues culpa de la guerrilla y así sucesivamente, la versión oficial de la historia se resume en un país que vivía muy mal por culpa de una guerrilla que no lo dejaba desarrollarse hasta que llegó el Iluminado Álvaro a sacarlo de esa oscura noche.

Entonces mientras la guerrilla ha tenido que replegar a sus militantes y reorganizarse en columnas móviles en el campo, ha fortalecido su presencia en la ciudad y ha sobredimensionado la percepción que tiene la opinión pública sobre ella, es decir que la gente cree que la guerrilla es mas grande y mas peligrosa de lo que realmente es. Es muy difícil hablar de cifras pero yo me arriesgo afirmar que las Farc tienen unos cinco o siete mil combatientes en el monte, las redes urbanas en las principales ciudades pueden tener unos veinte mil miembros activos bien adoctrinados, mas un flujo de millonario de pesos por el tránsito de cocaína, digamos que es un pequeño ejército, en cambio el estado tiene el ejército mas grande del continente con mas de cuatrocientos mil soldados sin contar la armada, la fuerza aérea ni la policía; con la mitad del presupuesto nacional y el flujo de efectivo gringo desplegado por todo el país. Por eso el gobierno requiere inflar tanto la imagen de la guerrilla para seguir financiado su negocio de guerra y desviando la atención del pueblo para que no vean la situación de opresión en la que los tienen.
¿Las Farc están acabadas como lo dice el gobierno, cuando tienen la capacidad de darle de comer a mas de cinco mil bocas en el monte y a realizar acciones militares como el asesinato del gobernador del Caquetá?. Para la gente es mas fácil recitar el discurso oficial: “las Farc están muertas, el presidente las mató”. Pero si eso fuera cierto, no se necesitaría otra reelección para que las siga matando, ahí se ve el poder de manipulación de los medios de desinformación.
Decir que las Farc están muertas es solo una mentira de la publicidad oficial. Como ciudadano, no me interesa que las Farc sigan existiendo pero no por eso voy a creerme el cuento infantil de que están acabadas.

Las razones históricas que crearon a las Farc siguen existiendo y eso permite que las Farc como expresión de la exclusión social sigan haciendo presencia en diferentes regiones de Colombia. La falta de educación y oportunidades al campesino, la falta de espacios de participación política y en general el modelo de desarrollo que profundiza la brecha entre ricos y pobres mediante el monopolio de los recursos naturales, la industria y los medios de comunicación en unas pocas familias solo reproduce la exclusión social, que es el caldo de cultivo de las organizaciones insurgentes.

Igual que en el narcotráfico, tras la muerte de un capo aparecen cinco nuevos carteles; si esas condiciones sociales continúan, así maten a todo el comando central de las Farc, seguirán apareciendo organizaciones armadas subversivas. Supuestamente se desmovilizaron los narcoparamilitares ¿y se acabó el asesinato selectivo de líderes sociales?, extraditaron a los líderes narcoparamilitares ¿y se acabó el narcotráfico?, mataron a Pablo Escobar ¿y se acabó el narcotráfico o se multiplicó?,

AMOR EN EL FRENTE

Yo empecé a sentirme miliciano a los diecisiete años cuando cursaba grado once. Ese no es un título que uno se gane después de pasar un curso, si no una forma de vida que uno decide llevar por compromiso con la causa. A mí nunca me obligaron a hacer nada, yo me ofrecí para realizar lo que consideraba importante y honestamente, poco riesgoso. Empecé a transportar cajas selladas a ciertos sectores de la ciudad, al principio no las abría, era obvio que era material de intendencia y especialmente medicamentos que debían llegar gota a gota hasta los campamentos mas alejados de Colombia.

Una vez aproveché un viaje a un festival de teatro para llevar entre escenografías una caja que me había entregado un cirujano famoso en una clínica privada. Yo pensaba que un burgués dedicado a embellecer modelos no podía ser parte de la lucha, pero el saludo que envió conmigo para su novia de uno de los frentes que operaba en el Huila me impactó. Los dos habían estudiado medicina en una universidad privada, pero apenas terminaron el año rural ella decidió irse al monte a curar camaradas y a promover la salud entre los campesinos. Él se especializó en cirugía plástica y ayuda a financiar la logística de dos frentes.

Las historias donde el compromiso con la revolución se vuelven expresión del amor de pareja se cuentan en las noches de vigilia que exige la vida clandestina. En una de esas charlas mientras entregábamos unos paquetes que debían llegar al Guaviare, me contaron la historia de una camarada que llevaba once años trabajando como suboficial de la policía, condecorada por servicios distinguidos y absolutamente leal con la presentación de informes al comando central de las Farc, con línea directa a “los cuchos”. Los de inteligencia guerrillera dicen que ella es una biblia de los movimientos de personal de la policía, que sabe cuántos policías hay por municipio y que cada seis meses comparte tres o cuatro día con su esposo, un cuadro de un frente que opera en el Chocó.

También escuché la historia de cierto alcalde muy carismático que tenía novias en dos frentes guerrilleros y cuando los cuadros se dieron cuenta, le hicieron un juicio y lo fusilaron, las dos novias estaban embarazadas. O la historia de los milicianos homosexuales a quienes se les permitió compartir cambuche, cuentan que desde 1985 han muerto mas de doscientos guerrilleros por SIDA, al principio tenían prejuicios con los homosexuales, pero hoy en día se han vuelto parte cotidiana de la vida guerrillera.

LAS ACCIONES MILITARES

Una vez me entregaron un paquete cuyo peso me indicaba que no eran medicamentos. Lo abrí y descubrí que eran dos revólveres y municiones para fusil. Muy asustado lo dejé en un nuevo escondite y decidí hacerle inteligencia al que me lo había entregado. Me gasté tres semanas en encontrarlo y seguirlo sin que se diera cuenta y confirmé mis sospechas, era un teniente del ejército quien se hacía unos buenos pesos vendiendo armamento oficial. Ese tipo de gente me cae mal por doble, por desleal, esa gente vende hasta la madre por unos pesos.

Con armas y municiones en mi poder me empecé a sentir vulnerable, cercano al delito y también sentí que me habían aumentado las responsabilidades en la organización. Hice la entrega en el lugar y el tiempo programado y empecé a entender que las entregas fracasaban o eran interceptadas básicamente por descuido del mensajero o porque los sapeaban. Justo a los ocho días agarraron a unos muchachos con unos explosivos muy potentes y los procesaron por terrorismo. Esos muchachos ni siquiera sabían el nombre de quien se los había entregado y estaban esperando que les confirmaran dónde debían entregarlos, pero se pusieron a hablar con sus amigos de sus hazañas guerrilleras y así los interceptaron. Esos muchachos no habían sido voceadores y creían que hacer la revolución era llevar una camiseta del Ché.

Como yo seguía trabajando en actividades culturales en diferentes localidades y era reconocido como un líder social con gestión de proyectos con las alcaldías, tenía mucha facilidad para relacionarme con alcaldes, concejales, ediles y líderes comunitarios. Pero en esos espacios yo tenía un perfil político y cultural, en los debates de presupuestos participativos y planes de desarrollo local procuraba no hablar mucho para proteger mis verdaderas convicciones, me había vuelto muy operativo en formular y ejecutar proyectos a partir de líneas de acción que definiera la alcaldía. El trabajo con nuestra ONG era mi vida real, pero la militancia secreta era una pulsión diaria de la que nadie sabía, ni mi familia, ni mis compañeros, ni mi novia.

Mi novia vivía pensando que yo andaba con otras mujeres porque a veces me le perdía del mapa para hacer algún apoyo o recibir alguna instrucción. Era muy difícil calmarla y yo caía en la trampa de hablarle de lo importante que era nuestro aporte a la lucha y de lo insignificantes que eran esas peleas frente a las grandes luchas de la revolución. Aunque nunca me lo propuse, yo terminé adoctrinándola con la insistencia de mi discurso social. Pero unos años después ella tuvo la fortaleza de deshacerse del discurso y de mí.

Frente a un CAI de policía me informaron que iban a llegar a Bogotá unos compañeros catalanes, mi mamá me permitió alojarlos en la casa durante una noche en la que ellos le cocinaron arroz y le dieron un vino francés. Muy altos y cultos hablaban de la historia colombiana, chilena, cubana salvadoreña con una propiedad que me avergonzó. Nunca los volví a ver, pero unos seis años después el DAS publicó un informe de la conexión Farc - ETA en la que demostraba cómo los europeos habían dado instrucción sobre explosivos a varios frentes de las Farc.

En estos últimos años me he enterado por los noticieros que estuve involucrado en situaciones mucho más complejas de lo que yo creía. Una vez tuve que llevar unos documentos que estaban empacados en un portaplanos. Aunque la instrucción era nunca ver el contenido de los envíos, desde la caja de municiones yo me había acostumbrado a echar una ojeada al contenido de cada envío. En esa oportunidad eran unos planos de un edificio que al parecer tenía una piscina, lo cual no me pareció habitual para un edifico bogotano, tenía marcas de diferentes colores de puntos específicos y rutas de desplazamiento. Yo entregué el portaplanos en una cafetería cerca a la Escuela de Caballería en la carrera séptima.

Un mes después la ciudad se conmocionó por el atentado al Club el Nogal. Cuando empezaron la transmisión en vivo de la las cenizas y explicaron la importancia estratégica del edificio, inmediatamente pensé que la guerra ya había llegado a los cascos urbanos y que la clase dirigente empezaría a entender que la guerra no es un juego de muñecos al que ellos mandan pobres para que llenen de plomo a otros pobres de los otros bandos; si no que la guerra también era con ellos.

Busqué los planos del club y del atentado a ver si coincidían con los que yo había transportado y había guardado en mi colección de recuerdos, era clara la semejanza de los planos pero diametralmente opuesta la ubicación y conformación del atentado, lo que me indicó que yo cargué un borrador no ejecutado de esa operación o simplemente una pista falsa.
Vivía en la incertidumbre diaria de saber si yo sería el próximo sapeado para que pasara un envío realmente valioso, entonces decidí no servir mas como correo humano.

LOS AMIGOS

En la militancia hay una extraña sensación de camaradería, en primer lugar porque se requiere una confianza absoluta al dar y recibir información y en segundo lugar porque se comparte un ideal que está incluso mas allá del valor de la propia vida, lo que nos lleva a compartir una sensación de que nuestra vida va a ser corta, los pequeños espacios de encuentro son muy cálidos, como si fuera el último amigo que vas a tener en la vida.

Entre toda la gente que conocí allá recuerdo especialmente a los cuatro amigos que perdí en esta guerra. El primero tenía la misma edad mía, creo que yo le llevaba un par de meses. Él terminó el colegio y decidió irse al monte, estaba convencido de que sería el nuevo Camilo Torres y lo fue, en el primer combate con la brigada móvil 3 del ejército, murió; apenas iba a cumplir los dieciocho años. Yo me enteré dos años después cuando me encontré con su mamá en un bus que iba hacia el Sumapáz. Con él habíamos soñado recorrer Latinoamérica en motocicleta, pero la vida no le alcanzó.

El segundo amigo era muy arriesgado, absolutamente convencido de la dialéctica marxista. Se infiltró en el bloque cacique Nutibara de los paramilitares y cuando lo descubrieron le quitaron la piel matándolo lentamente. Años mas tarde un desmovilizado de ese frente me contó que los habían obligado a tomar sangre de ese cuerpo para que aprendieran a qué sabe la sangre de los ateos.

El tercero era muy teórico, fanático de la fenomenología, de la escuela crítica de Frankfurt, experto en análisis del discurso, una eminencia en estudios del lenguaje, ya estaba terminando su investigación sobre una lengua indígena de la que quedan pocos hablantes. En sus ratos libres hacía proselitismo subversivo en internet, pero fue dejando pistas virtuales que fueron rastreadas por la inteligencia estatal. Él nunca había empuñado un arma, ni se había puesto un camuflado, pero apareció con cuatro tiros en el cráneo, con botas de caucho y un fusil, supuestamente abatido en combate.

Y el cuarto murió hace poco, se había desmovilizado para irse a vivir con su novia también desmovilizada. Juntos habían entregado dos fusiles y unos cartuchos. Les dieron dinero y los capacitaron para hacer una microempresa, les otorgaron un préstamo y el negocito iba bien hasta que un cuadro vestido de civil los reconoció vendiendo pan en Caparrapí y después de decirles “Camarada, tiempos sin verlos”, los mató a quemarropa.

Pero igualmente me duelen los muertos que no conocí, tanto niño combatiente, tanto campesino ajusticiado, tanto soldado mutilado. Incluso me duelen los muertos de los paracos, al fin y al cabo la mayoría son campesinos analfabetas, mercenarios que matan por menos de un salario mínimo.

EL SERVICIO MILITAR

En el año 1997 me fui a prestar servicio militar, mas por una pretensión literaria que política, quería conocer el mundo para tener historias para escribir. Quería escribir algo como “la guitarra del joven soldado / es recluta también” de Silvio Rodríguez. Entonces me incorporé a un batallón de ingenieros militares en Leticia, Amazonas.

Durante ese tiempo no tuve ningún contacto con gente del partido, simplemente me fui sin avisar, no quería que me pidieran nada mientras fuera soldado. En el batallón me integré a lo que los militares llaman “equipo móvil de acción psicológica”, básicamente un grupo cultural que hacía actividades cívico-militares. Yo me había prometido quedarme callado para no delatarme pero allá vieron mi facilidad para la obediencia militar y me ascendieron a dragoneante.

A los seis meses llegó un contingente de soldados regulares del Putumayo, muchos eran analfabetas y varios de ellos hablaban de su experiencia como raspachines y dos de ellos habían sido milicianos de las Farc pero se habían salido para tener la libreta y poder trabajar en algo decente, es decir que habían sido de esos guerrilleros campesinos de los que yo había conocido en mi viaje al campamento guerrillero.

Con un par de soldados leticianos bachilleres normalistas convencimos al coronel comandante del batallón para que nos dejara hacer un curso de alfabetización para los soldados nuevos. Al coronel le encantó la idea y nos autorizó a dictar clases de alfabetización desde la cena hasta la formación de la recogida. Fue una experiencia fascinante, pero realmente los soldados llegaban muy cansados del entrenamiento militar como para poder concentrarse en las combinaciones de las vocales y las consonantes. Hicimos un mes de clase y espero que en algo les haya servido a esos muchachos. Después conformaron una contraguerrilla y se fueron del batallón.

Por ese “espíritu de cuerpo” que los militares decían ver en mí, salí ascendido como subteniente de la reserva.

Cuando regresé a Bogotá, el movimiento me pidió informe de mis acciones militares y afortunadamente encontraron total coincidencia con el informe que ellos ya habían elaborado de mi año en el servicio militar, lo que me terminó de convencer sobre la eficiencia de las redes de inteligencia y contrainteligencia guerrillera.

¡IDEOLOGÍA IDEOLOGÍA!

Cuando cumplí veinticinco años empecé a tener un desencanto profundo con la ideología. Sentí que la guerrilla se había apartado de sus luchas sociales y ahora tenía mucha prioridad en la financiación mediante el gramaje. La financiación de la guerra siempre lleva a los abusos de la estupidez.

Me empecé a sentir como si fuera del siglo pasado, como que mi estructura mental no había reconocido la caída del muro de Berlín, que el mundo ya había cambiado y yo seguía igual. Me cansé de la desesperanza por un país mejor, me cansé que la guerra se convirtiera en un partido donde se cuentan goles de bando y bando, me cansé de la polarización de la opinión pública promovida desde la Casa de Nariño y fundamentalmente me cansé de la larga existencia de las Farc.

Una organización social y campesina que se alzaba en armas debía tomarse el poder con un golpe de mano y no enquistarse en la lucha durante cinco décadas, si bien las condiciones históricas eran adversas a la lucha revolucionaria; también era mucha falta de capacidad no haberse tomado el poder ni cuando Pastrana se había sentado a dialogar. Empecé a escribir sobre estos temas con algunos de mis seudónimos e igual que hacía ocho años cuando llegué del ejército, me llamaron a dar informe.

Yo expuse mis argumentos y me explicaron que era un honor ser una de las guerrillas mas antiguas del mundo, pero yo insistí en que eso no era un honor si no una vergüenza pues demostraba la falta de adhesión popular al proyecto revolucionario. Ellos insistían en que Colombia tenía una larga tradición de exterminio al pensamiento de izquierda, que no olvidara los tres mil muertos de la Unión Patriótica por parte de paramilitares y agentes del estado, que por eso no se había consolidado un gobierno popular.

Yo insistía en que ningún país había aceptado una revolución popular sin poner resistencia y que si el movimiento en realidad quería el poder, debía tomárselo porque al dilatar esa decisión y al usar bajas estrategias de guerra y terrorismo que afectaban a la población civil, iba perdiendo su mayor patrimonio: el apoyo popular.

La discusión se convirtió en una serie de insinuaciones sobre el “aburguesamiento” de mi pensamiento. Que ese tipo de retóricas eran propias del oficialismo paramilitar y que mi afán de concretar la lucha revolucionaria era puro miedo a enfrentar los rigores del combate revolucionario.

Como siempre, no quise ahondar en discusiones bizantinas y acepté la invitación con tintes de amenaza que me hicieron: salir de Bogotá donde tantos años de trabajo social y militancia clandestina me habían vuelto una figura muy reconocible del movimiento.

Justo por esos días a una novia que tenía le ofrecieron un trabajo en los llanos orientales y de carambola a mí también me lo ofrecieron. Aunque el trabajo no me interesaba, la posibilidad de tener un salario fijo y deshacerme de tanto riesgo y de tanta “responsabilidad histórica” me animó a empacar maletas y abandonar esa historia y llegar a donde nadie me conocía a ser un anónimo mas, pero con posibilidad de tener un nombre propio.

Ya han pasado tres años en esta ciudad, mi esposa está esperando mi primer hijo a quien algún día le contaré que yo quería cambiar el mundo pero nunca empuñé un arma ni maté a nadie, me cansé de llevar una doble vida y pensé que mi cumpleaños sería una buena excusa para empezar a vivir una sola, la vida de la esperanza.

miércoles, enero 06, 2010

Las estadísticas no mienten

Las estadísticas no mienten:

El 98% de mis ideas son maravillosas, brillantes o perfectas, pero la vida solo me ha dejado ejecutar el 2%.

lunes, enero 04, 2010

Este es uno de esos momentos irrepetibles donde estuve en el momento indicado con la cámara en la mano para grabar esta hermosa canción.

Título: El valle de la cimitarra
Autor: Oscar Huertas

Grabado en el teatro experimental comunitario y abierto de Cali. CASA TECA, en el marco del 13 encuentro nacional de teatro cumunitario .
Noviembre de 2006.
Realizador: www.felipechavez.tk



LETRA:
El valle de la cimitarra

Un pedazo de sol para mi tierra
Y una melodía contra esta guerra
¡Contra esta guerra papá!

Yo me llamo José mi mujer Caridad
No tenemos casa donde soñar
Se quedó con el frío y el alba
En el valle de la cimitarra

Yo soy del campesinado
Y vengo saliendo de mi poblado
Allí madruga la furia
Cuando es invierno y cuando es verano
Yo soy del campesinado
Y vengo saliendo pá la llanura
Ya yo no siembro las papas ni los ullucos ni las verduras

Voy para la ciudad yo me llamo José
Yo no se escribir yo no se leer
Yo no tengo derecho a la suerte
Y eso me ha arrugado la frente

Oye José vámonos que en nuestra propia tierra no nos quieren
Y aquí nos matamos nosotros mismos

Un pedazo de sol tengo para sembrar
Lo que no ha nacido en la vida:
El derecho de ser campesino
Pá cuidar la tierra y los hijos

La tierra tiene colores tiene semillas
Nacen las flores
Una semilla me cura
Y otra me cauda muchos dolores

Yo soy del campesinado
Vengo saliendo de mi vereda
Allí madruga la furia
Entre amapolas y enredaderas

Yo me llamo José mi mujer Caridad
Tengo diez muchachos y una verdad
Un pedazo de sol para mi tierra
Y una melodía contra esta guerra

Contra esta guerra que quema
Que desplaza gente
Que nos envenena
Que nos envenena el corazón
Que nos envenena el alma
Oye José ¿a dónde vas?

/Y una melodía contra esta guerra/

2012 o el Scary Movie de las películas apocalípticas.

TÍTULO: 2012
DIRECTOR:
Roland Emmerich
¿CUANDO LA VI? Enero de 2009

2012 es el Scary Movie de las películas apocalípticas.

En el año 2009 los científicos norteamericanos, que tienen bases de investigación regadas por todos los países, descubren que el centro de la tierra se está recalentando como reacción al apogeo solar. Analizando el ritmo del calentamiento determinan que en el 2012 la vida en la tierra estará en riesgo absoluto. El afroamericano presidente estadounidense convence a los “líderes del mundo” para realizar un plan secreto sin precedentes: fabricar unas arcas capaces de soportar las inclemencias del clima para salvar a un puñado de humanos con capacidad de pago y tal como en el arca de Noé “salvarán” a unos animales para garantizar la vida de la “especie humana”.

Empiezan a aparecer las caricaturas inverosímiles que convierten a la película 2012 en una demostración de efectos especiales sin historia y sin personajes:
1. Jhon Cusack nuevamente haciendo de Jhon Cusack como un escritor fracasado “descubrirá” el plan secreto de los gobiernos del mundo cuando lleva a sus hijos de campamento a un lago que se ha secado. Aunque hay letreros de prohibido el paso y una cinta de peligro, este “padre de familia” entra con sus dos hijitos a la tierra seca del lago ¡Como si no hubiera peligro!, afortunadamente llegan los soldados y lo sacan del perímetro. Para resumir esta pésima ¿actuación? Bastaría decir que el personaje es divorciado y su ex esposa vive con los dos hijos y su nuevo esposo un cirujano plástico acaudalado, parece una caricatura de Tom Cruise en La guerra de los mundos. Pero eso no es todo, tendrá que conducir a velocidades increíbles mientras los edificios van cayendo, robarse una avioneta y estar a unos centímetros de las erupciones volcánicas mas gigantescas, también deberá rescatar a su hijo en un túnel que se está inundando y al final de la película ¡No se habrá quitado ni la chaqueta ni la corbata!.

2. Una esposa que dejó a su ex esposo por no tener un trabajo estable, se casa con un cirujano plástico que morirá casi al final de la película justo treinta segundos antes de la reconciliación de la señora con su ex esposo, logrando un happy end con la familia feliz.

3. Un científico joven, lector apasionado que nunca tuvo novia, pero con la primera mirada quedará enamorado de la hija del presidente, con quien obviamente terminará liado.

4. Un cirujano plástico con ganas de tener un hijo además de los dos de su esposa. Como cualquier estadounidense normal, en un momento de peligro es capas de pilotear una avioneta y de copilotear un avión Antonov.

5. Un multimillonario ruso con dos hijos insoportables que abandonó a su esposa por quedarse con una linda jovencita. El personaje se resume en la escena cuando deben bajarse del gigantesco avión Antonov en los carros Porshe, todos gritan desesperados. El ruso grita ¡silencio! Y dice lentamente: Motor enciéndete, el carro enciende y el ruso dice: encendido por voz, por eso lo compré.

6. La caricatura de la familia tibetana es realmente un insulto, la escena de la leche derramada para explicarle al joven que debe tomar la mejor decisión al “vaciar la mente” es realmente una estupidez, así como el ingreso a la base de las arcas después de que milagrosamente recogieron a la familia gringa.


7. Para rematar este Scary Movie de las películas apocalípticas, el presidente estadounidense decide quedarse a morir con su pueblo mientras todos los ricos del mundo van corriendo a salvarse en las arcas, allí adentro el científico se echa el discurso de la libertad y la igualdad de los ciudadanos y convence a los líderes del mundo para que dejen entrar a los obreros y se puedan salvar mas vidas. Que paradoja de historia, el mismo país que planea un proyecto para salvar a unos cuantos millonarios, promulga en el último minuto que se pueden salvar algunas otras vidas que al final de la tormenta repoblarán la tierra.

8. La mayoría de escenas de destrucción son divertidas como las erupciones volcánicas que los protagonistas ven de frente, sin cubrirse la cara y sin parpadear o la caída del Cristo Redentor y del Vaticano sobre los devotos, pero lo mas gracioso es la presencia de China como sede de la construcción de las embarcaciones.

9. Los argumentos científicos pretenden establecer una ridícula relación con el calendario Maya y llegan a plantear que el subsuelo sufrirá una licuefacción y que la corteza terrestre quedará “flotando” de tal forma que el eje magnético cambiará de posición, pero al parecer ese tipo de elaboraciones solo son necesarias para que el avión Antonov alcance a llegar sin combustible hasta el Himalaya.

Con todos estos elementos inconexos y rebuscados 2012 fracasa como historia, mas allá de los efectos gráficos no produce emoción. En suma, por su exageración y su torpe humor gringo, 2012 da risa pero no es graciosa.


Las fotografías están enlazadas con su página de orígen.

domingo, enero 03, 2010

“Para verte mejor yo soy el otro”

MUESTRA REGIONAL DE VIDEOARTE
“Para verte mejor yo soy el otro”
Teatro Guillermo valencia.
Popayán, Cauca. Diciembre de 2009

Hay pantallas en el piso, en medio de escenografías que representan basureros. Hay proyección de video sobre una mesa. Un panel de varios televisores que simultáneamente muestran animaciones cuadro a cuadro. Hay videos hechos a partir de fotografías y uno muy chistoso sobre unas muchachas bailando en un río.
Entre las “obras” expuestas se destaca “Homenaje a Muybridge” instalada dentro de un cubículo oscuro muestra un tocadiscos sobre el cual van pegados unos caballitos de juguete, una luz que prende y apaga produce la sensación de que los caballitos van galopando.
Hay muchos videos y el conjunto hace cuestionar la noción de lo “multimedial” pues se van quedando en lo simplemente audiovisual pues hasta ahora el espectador posa observador simplemente.

Entonces en el último salón aparecen pantallas conectadas a computadores portátiles. Un muchacho flaco y alto con gafas de marco blanco explica que “esta obra responde al sonido”, aplaudo y la pantalla muestra combinaciones de colores; al lado, otra obra con unos grandes ojos tiene un sensor de movimiento que siguen al espectador y otra mas arriesgada exige que el espectador absorba un tubo que sabe a tabaco y los colores de la pantalla reaccionan y se mezclan según la intensidad de la succión o del soplido. Pero interactuar con estas obras requirió la explicación del artista.

Salgo del Salón Regional de Artistas “Para verte mejor yo soy el otro” entre aburrido y sorprendido, voy al baño del centro comercial más cercano, me humedezco el cabello y un señor con acento campesino me dice:

Me tocó tomarme ese café sin azúcar porque el azúcar estaba en unos sobrecitos, pero me dí cuanta cuando ya me lo había tomado amargo y ahora entro al baño pero no veo cómo sacar agua del lavamanos y no me las pude lavar.

Yo le digo que simplemente acerque las manos al sensor que está debajo de la llave y que el agua saldrá automáticamente.

El señor sigue mi instrucción y sonríe incrédulo cuando siente el agua. Saca un pañuelo del bolsillo del pantalón y se seca las manos mientras yo me las seco con el aire caliente del secador automático. Como agradeciéndome, el señor me dice:

Ahí si como dicen: a uno le da duro la tecnología. Pero en el campo es diferente, todo es más fácil y todo está a la mano. Es que a uno de pobre le sobra todo y a los ricos en cambio les falta todo.

El señor sale del baño como continuando su reflexión y yo me veo atolondrado en el espejo, repaso las supuesta “multimedialidad” de un salón de arte regional, la distancia del artista plástico a su público, la necesidad de los textos curatoriales rimbombantes para explicar y justificar obras que no hablan por sí mismas y especialmente la falta de relación de los discursos artísticos con el desarrollo y la cotidianidad de una ciudad naciente como Popayán.
Salgo del centro comercial y el sensor de una cámara de vigilancia sigue mis pasos y envía mi imagen a un computador donde nadie la procesa pero queda como registro por si necesitan un sospechoso de algún delito o a algún artista se le ocurre ponerle un rótulo para que la grabación se convierta en “obra” con el título “Hombre vigilado”.


Ahí si como dicen: a uno le da duro la tecnología…

viernes, enero 01, 2010

Débora Arango


Débora Arango en el Museo de Arte Moderno de Medellín. Diciembre de 2009.

Ahí en el andén del Museo de Arte Moderno de Medellín me encuentro parte de la obra de Débora Arango, de lejos el pincel mas bello y fuerte de Antioquia. Incomprendida pero valiente pintó la desnudéz de la mujer y la injusticia social en ese mitad de siglo paisa donde las niñas bien deberían estar bordando.

La obra y la vida de Débora son tan fuertes en mi búsqueda que mi primer seudónimo fue "Débora de Fabricio" y con él construí un alter ego femenino con el que armé mis primeras frases de adolescencia.

Encontrar a Débora Arango en el andén es confirmar que no he resuelto las preguntas que me llevaron a los escenarios y a escribir desde los trece años.

In memoriam